sábado, 15 de septiembre de 2007
Aforismos de Lichtenberg

Aunque un poquito tarde (?) Aquí lo prometido:
Primera entrega de aforismos.
Georg Christoph Lichtenberg (1742 – 1799), se ganó la vida dando clases de física en una universidad alemana, escribiendo almanaques, “esos copiosos libros que contienen de todo: la moda y los ciclos de la luna”.
En unos cuadernos fue apuntando sus comentarios a lo largo de los años. Sabiduría, profundidad, humor y, al fin, burlas contra las “maneras” necias de los hombres.
Era apenas lo suficientemente alto para que no lo llamaran enano; tenía una joroba y, para disimularla, aprendió a escribir con gis dándole la espalda al pizarrón. Era hijo de un pastor protestante aficionado a la astronomía. El don de lenguas le vino del padre, quien una vez habló desde el púlpito acerca de la ciencia astronómica de su época. Su auditorio, un templo de campesinos ignorantes, le pidió por favor; “Vuélvanos a hablar de estrellas”.
He aquí algunos de sus aforismos.
EL HOMBRE EN LA VENTANA
FRAGMENTOS AUTOBIOGRAFICOS
Sé que he pensado mucho más de lo que he leído; por eso ignoro muchas de las cosas de las que el mundo sabe. Al estar en sociedad me equivoco con frecuencia y esto me inclina a la timidez. Si pudiera decir todo lo que he reflexionado, íntegro, tal y como está en mí, no hay duda de que obtendría el aplauso del mundo, pero ciertas cosas no se pueden extirpar de un modo provechoso.
Ω
He notado que tengo una opinión acostado y otra parado [...]
LA MENTE Y EL CUERPO
Decir “el alma está en mi cuerpo” o “dentro de mí” es un curioso giro idiomático. Habría que decir “soy esto”. No se dice “la redondez está en la esfera”. Es la similitud lo que nos seduce. La identidad es algo objetivo; sólo la similitud es subjetiva.
Ω
Los hombres más sanos, más hermosos y mejor proporcionados son quienes están de acuerdo con todo. En cuanto se padece un defecto se tiene una opinión propia.
Ω
He notado que las personas cuyos rostros tienen cierta falta de simetría, con frecuencia poseen las mentes más agudas [...]
Ω
El espíritu se vuelve más uniforme a medida que se desprende de lo corpóreo; en cambio, a medida que se le aproxima, las diferencias se vuelven más frecuentes (dije lo mismo en relación con los planetas).
Ω
Cuando el espíritu se eleva, el cuerpo se arrodilla.
Ω
La muchacha tenía unas manos pecaminosamente hermosas.
Ω
Cuando uno es joven apenas sabe que está vivo. La idea de salud sólo se adquiere con la enfermedad. Advertimos que la Tierra nos atrae por el impacto de la caída. Si el envejecimiento se interrumpe, ese grado de enfermedad se convierte en una especie de salud y uno ya no nota que está enfermo. Sin el recuerdo de la salud pasada no se percibiría el cambio. Por eso creo que los animales sólo envejecen en nuestros ojos. Un erizo que el día de su muerte lleva una vida de ostra no es más infeliz que la ostra. Pero el hombre que vive en tres niveles, el pasado, el presente y el futuro, puede ser infeliz cuando uno de ellos se arruina. La religión incluso a introducido un cuarto: la eternidad.
SACERDOTE DE SI MISMO
Dios creó al hombre según su imagen. Posiblemente esto significa: el hombre creó a Dios según la suya.
Ω
Nuestro mundo llegará a ser tan refinado que creer en Dios resultará tan ridículo como hoy en día creer en fantasmas.
Ω
Un país de iglesias hermosas y casas en ruinas está tan perdido como uno de iglesias ruinosas y casas palaciegas.
Ω
¿Creéis acaso que el buen Dios es católico?
Ω
Hay una especie de ventriloquia trascendental con la cual los hombres pueden aparentar que algo dicho en la Tierra viene del cielo.
Ω
Dios realmente debe querernos mucho, pues siempre aparece cuando hace mal tiempo.
Ω
En el mundo, los santos han logrado más en escultura que vivos.
Ω
¿Es nuestro concepto de Dios algo más que una personificación de lo incomprensible?
EL LENGUAJE Y OTRAS MANCHAS DE TINTA
En nuestros poetas de moda es demasiado evidente que la palabra genera la idea. En Milton y Shakespeare el pensamiento siempre crea la idea.
Ω
Se diría que nuestros idiomas han enloquecido. Cuando queremos una idea, nos ofrecen una palabra; cuando exigimos una palabra, nos brindan una raya, y donde esperamos una raya, hay una obscenidad.
Ω
Esto debe servirme de advertencia. Como aquel gran escritor francés, de ahora en adelante no daré nada a la imprenta sin que antes lo lea mi cocinera.
Ω
El pensamiento aún tiene demasiado espacio libre al expresarse. He señalado con el mango de un bastón lo que debía haber señalado con la punta de una aguja.
Ω
Se diría que el señor S., que entró a la fama por el portal de la historia, quisiera escapar de ella por la portezuela de la poesía.
Ω
La escritura es excelente para despertar el sistema que dormita en cada hombre; cualquiera que haya escrito habrá notado que al escribir siempre se despierta algo que hasta entonces conocíamos de un modo impreciso y que sin embargo yacía en nosotros.
Ω
No estaría mal un libro de primeros auxilios para escritores.
Ω
Siempre es preferible darle un tiro de gracia a un escritor que perdonarle la vida en una reseña.
Ω
Decir mucho en pocas palabras no significa hacer primero un ensayo y luego acortar los párrafos, sino reflexionar sobre el asunto y expresar lo mejor de la reflexión, de tal modo que el lector inteligente distinga que algo se ha suprimido; significa, en realidad, dar a entender, con un mínimo de palabras, que se ha pensado mucho.
Ω
Siempre prefiero al hombre que escribe como se puede poner de moda, al que escribe como está de moda.
Ω
Si alguien escribe mal, qué más da, hay que dejarlo escribir. Transformarse en buey aún no es suicidarse.
Ω
No hagas un libro con temas que en realidad cabrían en un artículo de una revista, ni un párrafo con dos palabras. Lo que un imbécil dice en un libro sería tolerable si lo pudiera expresar en tres palabras.
Ω
Uno se resiste a hacer un cucurucho para la pimienta con una página en blanco. Si está impresa, uno la usa con agrado.
Ω
Leer equivale a tomar prestado; inventar, a saldar cuentas.
Ω
Darle el último toque a una obra, es decir, quemarla.
Ω
Un libro es como un espejo: si un mono se asoma a él no puede ver reflejado a un apóstol. Carecemos de palabras para hablar con los tontos de sabiduría. Ya es sabio quien entiende a un sabio.
ÁNGELES Y ANIMALES
Así se reirán de nosotros nuestros primos: el ángel y el mono.
Ω
Con frecuencia he visto a las cornejas paradas en los lomos de los cerdos mientras éstos apacentan, en espera de que desentierren un gusano para volar, atraparlo y regresar al lomo. Hermoso símbolo del compilador que desentierra y del escritor astuto que se lo apropia sin gran esfuerzo.
Ω
También los animales de caza huyen más del estruendo de la escopeta que de la bala.
Ω
Nada más seguro para la mosca que colocarse en el matamoscas.
Ω
Que el hombre es el ser supremo también se deduce de que ningún otro ha tratado de refutarlo.
LA BARBARIE ILUSTRADA
La mucha lectura nos ha brindado una barbarie ilustrada.
Ω
No es que los oráculos hayan dejado de hablar: los hombres han dejado de escucharlos.
Ω
En verdad hay muchos hombres que leen solo para no pensar.
Ω
Un maestro de escuela no educa a individuos, educa a un género. Esta idea merece un atento análisis.
Ω
No son las mentiras francas sino las falsedades refinadas las que entorpecen la expresión de la verdad.
Ω
A lo más que puede llegar un mediocre es a descubrir los errores de quienes lo superan.
Ω
Para ella la virtud consistía en (como creo que dice Crébillon) en arrepentirse de los errores más que en evitarlos.
Ω
Es cierto que ya no quemamos brujas, pero a cambio quemamos cada carta en la que se dice una verdad incómoda.
Ω
Comerciaba con tinieblas en pequeña escala.
Ω
El hombre tenía tal entendimiento que ya casi no servía para nada.
Ω
Hay gente que cree que todo lo que se hace con cara seria es razonable.
EL CUCHILLO SIN HOJA, AL QUE LE FALTA EL MANGO
El primer americano descubierto por Colón hizo un descubrimiento atroz.
Ω
Amarse a sí mismo al menos tiene una ventaja; no hay muchos rivales.
Ω
En la actualidad se incluye a mujeres hermosas entre las virtudes de sus maridos.
Ω
Dios, que le da cuerda a nuestros relojes de sol.
Ω
Los relojes de arena no sólo nos recuerdan el rápido transcurrir del tiempo, sino también el polvo en el que alguna vez nos convertiremos.
FIGURAS
El primer paso de la sabiduría: criticarlo todo; el último: soportarlo todo.
Ω
El hombre es una obra maestra de la creación, tan sólo porque a pesar de todo su determinismo cree que actúa como ser libre.
En unos cuadernos fue apuntando sus comentarios a lo largo de los años. Sabiduría, profundidad, humor y, al fin, burlas contra las “maneras” necias de los hombres.
Era apenas lo suficientemente alto para que no lo llamaran enano; tenía una joroba y, para disimularla, aprendió a escribir con gis dándole la espalda al pizarrón. Era hijo de un pastor protestante aficionado a la astronomía. El don de lenguas le vino del padre, quien una vez habló desde el púlpito acerca de la ciencia astronómica de su época. Su auditorio, un templo de campesinos ignorantes, le pidió por favor; “Vuélvanos a hablar de estrellas”.
He aquí algunos de sus aforismos.
EL HOMBRE EN LA VENTANA
FRAGMENTOS AUTOBIOGRAFICOS
Sé que he pensado mucho más de lo que he leído; por eso ignoro muchas de las cosas de las que el mundo sabe. Al estar en sociedad me equivoco con frecuencia y esto me inclina a la timidez. Si pudiera decir todo lo que he reflexionado, íntegro, tal y como está en mí, no hay duda de que obtendría el aplauso del mundo, pero ciertas cosas no se pueden extirpar de un modo provechoso.
Ω
He notado que tengo una opinión acostado y otra parado [...]
LA MENTE Y EL CUERPO
Decir “el alma está en mi cuerpo” o “dentro de mí” es un curioso giro idiomático. Habría que decir “soy esto”. No se dice “la redondez está en la esfera”. Es la similitud lo que nos seduce. La identidad es algo objetivo; sólo la similitud es subjetiva.
Ω
Los hombres más sanos, más hermosos y mejor proporcionados son quienes están de acuerdo con todo. En cuanto se padece un defecto se tiene una opinión propia.
Ω
He notado que las personas cuyos rostros tienen cierta falta de simetría, con frecuencia poseen las mentes más agudas [...]
Ω
El espíritu se vuelve más uniforme a medida que se desprende de lo corpóreo; en cambio, a medida que se le aproxima, las diferencias se vuelven más frecuentes (dije lo mismo en relación con los planetas).
Ω
Cuando el espíritu se eleva, el cuerpo se arrodilla.
Ω
La muchacha tenía unas manos pecaminosamente hermosas.
Ω
Cuando uno es joven apenas sabe que está vivo. La idea de salud sólo se adquiere con la enfermedad. Advertimos que la Tierra nos atrae por el impacto de la caída. Si el envejecimiento se interrumpe, ese grado de enfermedad se convierte en una especie de salud y uno ya no nota que está enfermo. Sin el recuerdo de la salud pasada no se percibiría el cambio. Por eso creo que los animales sólo envejecen en nuestros ojos. Un erizo que el día de su muerte lleva una vida de ostra no es más infeliz que la ostra. Pero el hombre que vive en tres niveles, el pasado, el presente y el futuro, puede ser infeliz cuando uno de ellos se arruina. La religión incluso a introducido un cuarto: la eternidad.
SACERDOTE DE SI MISMO
Dios creó al hombre según su imagen. Posiblemente esto significa: el hombre creó a Dios según la suya.
Ω
Nuestro mundo llegará a ser tan refinado que creer en Dios resultará tan ridículo como hoy en día creer en fantasmas.
Ω
Un país de iglesias hermosas y casas en ruinas está tan perdido como uno de iglesias ruinosas y casas palaciegas.
Ω
¿Creéis acaso que el buen Dios es católico?
Ω
Hay una especie de ventriloquia trascendental con la cual los hombres pueden aparentar que algo dicho en la Tierra viene del cielo.
Ω
Dios realmente debe querernos mucho, pues siempre aparece cuando hace mal tiempo.
Ω
En el mundo, los santos han logrado más en escultura que vivos.
Ω
¿Es nuestro concepto de Dios algo más que una personificación de lo incomprensible?
EL LENGUAJE Y OTRAS MANCHAS DE TINTA
En nuestros poetas de moda es demasiado evidente que la palabra genera la idea. En Milton y Shakespeare el pensamiento siempre crea la idea.
Ω
Se diría que nuestros idiomas han enloquecido. Cuando queremos una idea, nos ofrecen una palabra; cuando exigimos una palabra, nos brindan una raya, y donde esperamos una raya, hay una obscenidad.
Ω
Esto debe servirme de advertencia. Como aquel gran escritor francés, de ahora en adelante no daré nada a la imprenta sin que antes lo lea mi cocinera.
Ω
El pensamiento aún tiene demasiado espacio libre al expresarse. He señalado con el mango de un bastón lo que debía haber señalado con la punta de una aguja.
Ω
Se diría que el señor S., que entró a la fama por el portal de la historia, quisiera escapar de ella por la portezuela de la poesía.
Ω
La escritura es excelente para despertar el sistema que dormita en cada hombre; cualquiera que haya escrito habrá notado que al escribir siempre se despierta algo que hasta entonces conocíamos de un modo impreciso y que sin embargo yacía en nosotros.
Ω
No estaría mal un libro de primeros auxilios para escritores.
Ω
Siempre es preferible darle un tiro de gracia a un escritor que perdonarle la vida en una reseña.
Ω
Decir mucho en pocas palabras no significa hacer primero un ensayo y luego acortar los párrafos, sino reflexionar sobre el asunto y expresar lo mejor de la reflexión, de tal modo que el lector inteligente distinga que algo se ha suprimido; significa, en realidad, dar a entender, con un mínimo de palabras, que se ha pensado mucho.
Ω
Siempre prefiero al hombre que escribe como se puede poner de moda, al que escribe como está de moda.
Ω
Si alguien escribe mal, qué más da, hay que dejarlo escribir. Transformarse en buey aún no es suicidarse.
Ω
No hagas un libro con temas que en realidad cabrían en un artículo de una revista, ni un párrafo con dos palabras. Lo que un imbécil dice en un libro sería tolerable si lo pudiera expresar en tres palabras.
Ω
Uno se resiste a hacer un cucurucho para la pimienta con una página en blanco. Si está impresa, uno la usa con agrado.
Ω
Leer equivale a tomar prestado; inventar, a saldar cuentas.
Ω
Darle el último toque a una obra, es decir, quemarla.
Ω
Un libro es como un espejo: si un mono se asoma a él no puede ver reflejado a un apóstol. Carecemos de palabras para hablar con los tontos de sabiduría. Ya es sabio quien entiende a un sabio.
ÁNGELES Y ANIMALES
Así se reirán de nosotros nuestros primos: el ángel y el mono.
Ω
Con frecuencia he visto a las cornejas paradas en los lomos de los cerdos mientras éstos apacentan, en espera de que desentierren un gusano para volar, atraparlo y regresar al lomo. Hermoso símbolo del compilador que desentierra y del escritor astuto que se lo apropia sin gran esfuerzo.
Ω
También los animales de caza huyen más del estruendo de la escopeta que de la bala.
Ω
Nada más seguro para la mosca que colocarse en el matamoscas.
Ω
Que el hombre es el ser supremo también se deduce de que ningún otro ha tratado de refutarlo.
LA BARBARIE ILUSTRADA
La mucha lectura nos ha brindado una barbarie ilustrada.
Ω
No es que los oráculos hayan dejado de hablar: los hombres han dejado de escucharlos.
Ω
En verdad hay muchos hombres que leen solo para no pensar.
Ω
Un maestro de escuela no educa a individuos, educa a un género. Esta idea merece un atento análisis.
Ω
No son las mentiras francas sino las falsedades refinadas las que entorpecen la expresión de la verdad.
Ω
A lo más que puede llegar un mediocre es a descubrir los errores de quienes lo superan.
Ω
Para ella la virtud consistía en (como creo que dice Crébillon) en arrepentirse de los errores más que en evitarlos.
Ω
Es cierto que ya no quemamos brujas, pero a cambio quemamos cada carta en la que se dice una verdad incómoda.
Ω
Comerciaba con tinieblas en pequeña escala.
Ω
El hombre tenía tal entendimiento que ya casi no servía para nada.
Ω
Hay gente que cree que todo lo que se hace con cara seria es razonable.
EL CUCHILLO SIN HOJA, AL QUE LE FALTA EL MANGO
El primer americano descubierto por Colón hizo un descubrimiento atroz.
Ω
Amarse a sí mismo al menos tiene una ventaja; no hay muchos rivales.
Ω
En la actualidad se incluye a mujeres hermosas entre las virtudes de sus maridos.
Ω
Dios, que le da cuerda a nuestros relojes de sol.
Ω
Los relojes de arena no sólo nos recuerdan el rápido transcurrir del tiempo, sino también el polvo en el que alguna vez nos convertiremos.
FIGURAS
El primer paso de la sabiduría: criticarlo todo; el último: soportarlo todo.
Ω
El hombre es una obra maestra de la creación, tan sólo porque a pesar de todo su determinismo cree que actúa como ser libre.
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Aforismo de Lichtenberg
miércoles, 13 de junio de 2007
EXTRACTOS
Amigos:
Estoy preparando una cantidad de extractos de EL LIBRO DE LAS MARAVILLAS de Marco Polo, realmente tiene cosas increibles y bellas, las publicaré muy pronto.
También una colección de aforismos de varios autores, entre ellos Lichtenberg, Cioran, Notas de Paul Valery, hasta Julio Barriga va a estar...

Por último, tengo una gran cantidad de textos que fueron reunidos para hacer una publicación TEMATICA, fueron recopilados por J. C. R. Quiroga y por mi, el primer tema escogido (de algún modo por Juan Carlos) fue DIOS, luego vendran: Las Putas, La Muerte, el Amor, Las Mujeres, etc. etc. etc.
Me gustaría saber que opinan, pues si publico es para Uds. Si no hay cuorum, prometo cerrar este Blog.
Estoy preparando una cantidad de extractos de EL LIBRO DE LAS MARAVILLAS de Marco Polo, realmente tiene cosas increibles y bellas, las publicaré muy pronto.También una colección de aforismos de varios autores, entre ellos Lichtenberg, Cioran, Notas de Paul Valery, hasta Julio Barriga va a estar...

Por último, tengo una gran cantidad de textos que fueron reunidos para hacer una publicación TEMATICA, fueron recopilados por J. C. R. Quiroga y por mi, el primer tema escogido (de algún modo por Juan Carlos) fue DIOS, luego vendran: Las Putas, La Muerte, el Amor, Las Mujeres, etc. etc. etc.
Me gustaría saber que opinan, pues si publico es para Uds. Si no hay cuorum, prometo cerrar este Blog.
lunes, 23 de abril de 2007
Adiós y hasta pronto
Por Raúl Romero Auad
Siempre habló de la muerte, aunque hablaba de la vida. Supo que su vida era eso que ya no podía dejar de ser y de hacer: poesía. Se dejó arrastrar nomás por el torrente que le tocó vivir, aferrado a un lápiz y a cualquier pedazo de papel:

¿Acaso
algún día
podré ordenar tantos
papeles
–recibos
de servicios
confundidos
con poesía?
El desorden
De la muerte
Es eso.
Murió en un hospital al medio día del lunes rodeado de sus familiares y, sus amigos, unos cuantos en Tarija, no lo supieron hasta la tarde.
Dijo un día:
Mi vida
Se va
Hundiendo
En las profundidades
Del pulgar
Y
el índice.
Cárcavas
De soledad
Y
De olvido.
Pero sabemos que acaba de despertar su alma y que estará muy viva por un buen tiempo entre nosotros, tal vez más allá de nosotros.
El 9 de abril de 2007, al medio día se quedó apacible en aquel lecho de soledad, pero no de olvido. Es una pena que no pueda ver florecer su alma a través de su poesía y de su muerte.
Aseguro que la congregación de las letras, las antologías, la búsqueda de versos iluminados que no conocimos, los artículos, las anécdotas y todo lo que puede hacer surgir a los vivos por tu muerte, no te dejarán en paz, y eso no está tan mal, Roberto Echazú, poeta querido.
Siempre habló de la muerte, aunque hablaba de la vida. Supo que su vida era eso que ya no podía dejar de ser y de hacer: poesía. Se dejó arrastrar nomás por el torrente que le tocó vivir, aferrado a un lápiz y a cualquier pedazo de papel:

¿Acaso
algún día
podré ordenar tantos
papeles
–recibos
de servicios
confundidos
con poesía?
El desorden
De la muerte
Es eso.
Murió en un hospital al medio día del lunes rodeado de sus familiares y, sus amigos, unos cuantos en Tarija, no lo supieron hasta la tarde.
Dijo un día:
Mi vida
Se va
Hundiendo
En las profundidades
Del pulgar
Y
el índice.
Cárcavas
De soledad
Y
De olvido.
Pero sabemos que acaba de despertar su alma y que estará muy viva por un buen tiempo entre nosotros, tal vez más allá de nosotros.
El 9 de abril de 2007, al medio día se quedó apacible en aquel lecho de soledad, pero no de olvido. Es una pena que no pueda ver florecer su alma a través de su poesía y de su muerte.
Aseguro que la congregación de las letras, las antologías, la búsqueda de versos iluminados que no conocimos, los artículos, las anécdotas y todo lo que puede hacer surgir a los vivos por tu muerte, no te dejarán en paz, y eso no está tan mal, Roberto Echazú, poeta querido.
jueves, 29 de marzo de 2007
Es Poniendo (Buena Leche)
Hay artículos de los cuales uno no puede sustraerse y son menester difundir. Aquí les va uno del Ojo de vidrio.
Cierta vez, este servidor hacía cola en un banco, cuando fue requerido por una señorita bella y sonriente que traía un encargo: "El gerente desea hablar con usted." Dejé la fila, por supuesto, porque a un gerente no se hace esperar así nomás, y una vez que me senté en su despacho y acepté un cafecito, el buen amigo me dice: "Estoy enojado contigo, no me has regalado tu libro." "Ah, caray", pensé, "qué descuido." Y le prometí una próxima visita con el libro debidamente dedicado. Creo que se lo llevé y luego salí de su despacho con la satisfacción del deber cumplido. Pero ahora me encuentro con una anécdota inquietante que dice lo siguiente: "Alguna vez, cuando vivía, una persona llegó al cubículo de Roland Barthes, en La Sorbona, para hacerle una consulta respecto a cierta manera de interpretar el texto desde el punto de vista estructuralista. Barthes dio la explicación solicitada (lo cual le llevó una hora de su tiempo) y el visitante, satisfecho, se iba a retirar. Antes de que eso ocurriera, Barthes le dijo: "Espere un momento".
El visitante respondió: "¿Para qué?". "Para que le entregue mi recibo y me pague los honorarios generados por esta consulta", respondió Barthes, extendiéndole el mencionado documento. El personaje se molestó, pues no imaginaba que un humanista le cobrara una consulta, pero tuvo que pagar más o menos lo mismo que le hubiera cobrado un médico." En otra ocasión me citó un ejecutivo de una institución muy importante, cuyas oficinas quedan un poco alejaditas, de modo que el taxi me costó como 8 pesos, pero llegué puntual. Me recibió con una amplia sonrisa y me dijo que era de su interés entregarme una documentación para que yo escribiera la historia de un evento importante para su institución, y consultó luego cómo debíamos proceder. Le dije que firmáramos un contrato, con un pago inicial del 50 por ciento y el resto a la entrega del trabajo. De inmediato vi que se desconcertó, y luego, disimulando un gesto de contrariedad, me dijo: "Hazlo así nomás. Total, esto va a significar una consagración para tu carrera." Le dije que lo pensaría y, segundos después, me hallaba al borde de una carretera, buscando otro taxi que me costaría otros 8 pesos. Lo mismo pasa cuando te citan a un programa de TV. "Señor, tiene que estar aquí a las 7 menos cuarto". Te levantas a las 5, te duchas, te vistes, llamas un taxi, llegas puntual, ingresas a estudio, te ponen un micrófono, una locutora sonriente, simpática, pero histérica por el paso de los segundos, te saluda, te hace una pregunta
, y cuando estás tratando de contestarla te interrumpe con un comercial, y listo. Te sacan el micrófono, no tienen tiempo de despedirte, sales a la calle, buscas un taxi y te preguntas qué putas haces ahí parado, solo, duchado a hora tan temprana y sin saber dónde ir a desayunar. Refiriéndose a Roland Barthes, un periodista mexicano comenta: "Esta anécdota es ejemplar: hay quienes suponen, por extrañas razones, que la experiencia profesional humanística o artística no es digna de generar honorarios" […] "Total, ¿qué es escribir, traducir, restaurar, dar clases, pintar o componer música?, ¿qué es tejer, hilar, cocinar, cosechar? Para quienes ganan dinero, usufructuando esas habilidades ajenas, nada, aunque no las sepan hacer."
Por Ramón Rocha Monroy
Cierta vez, este servidor hacía cola en un banco, cuando fue requerido por una señorita bella y sonriente que traía un encargo: "El gerente desea hablar con usted." Dejé la fila, por supuesto, porque a un gerente no se hace esperar así nomás, y una vez que me senté en su despacho y acepté un cafecito, el buen amigo me dice: "Estoy enojado contigo, no me has regalado tu libro." "Ah, caray", pensé, "qué descuido." Y le prometí una próxima visita con el libro debidamente dedicado. Creo que se lo llevé y luego salí de su despacho con la satisfacción del deber cumplido. Pero ahora me encuentro con una anécdota inquietante que dice lo siguiente: "Alguna vez, cuando vivía, una persona llegó al cubículo de Roland Barthes, en La Sorbona, para hacerle una consulta respecto a cierta manera de interpretar el texto desde el punto de vista estructuralista. Barthes dio la explicación solicitada (lo cual le llevó una hora de su tiempo) y el visitante, satisfecho, se iba a retirar. Antes de que eso ocurriera, Barthes le dijo: "Espere un momento".
El visitante respondió: "¿Para qué?". "Para que le entregue mi recibo y me pague los honorarios generados por esta consulta", respondió Barthes, extendiéndole el mencionado documento. El personaje se molestó, pues no imaginaba que un humanista le cobrara una consulta, pero tuvo que pagar más o menos lo mismo que le hubiera cobrado un médico." En otra ocasión me citó un ejecutivo de una institución muy importante, cuyas oficinas quedan un poco alejaditas, de modo que el taxi me costó como 8 pesos, pero llegué puntual. Me recibió con una amplia sonrisa y me dijo que era de su interés entregarme una documentación para que yo escribiera la historia de un evento importante para su institución, y consultó luego cómo debíamos proceder. Le dije que firmáramos un contrato, con un pago inicial del 50 por ciento y el resto a la entrega del trabajo. De inmediato vi que se desconcertó, y luego, disimulando un gesto de contrariedad, me dijo: "Hazlo así nomás. Total, esto va a significar una consagración para tu carrera." Le dije que lo pensaría y, segundos después, me hallaba al borde de una carretera, buscando otro taxi que me costaría otros 8 pesos. Lo mismo pasa cuando te citan a un programa de TV. "Señor, tiene que estar aquí a las 7 menos cuarto". Te levantas a las 5, te duchas, te vistes, llamas un taxi, llegas puntual, ingresas a estudio, te ponen un micrófono, una locutora sonriente, simpática, pero histérica por el paso de los segundos, te saluda, te hace una pregunta
, y cuando estás tratando de contestarla te interrumpe con un comercial, y listo. Te sacan el micrófono, no tienen tiempo de despedirte, sales a la calle, buscas un taxi y te preguntas qué putas haces ahí parado, solo, duchado a hora tan temprana y sin saber dónde ir a desayunar. Refiriéndose a Roland Barthes, un periodista mexicano comenta: "Esta anécdota es ejemplar: hay quienes suponen, por extrañas razones, que la experiencia profesional humanística o artística no es digna de generar honorarios" […] "Total, ¿qué es escribir, traducir, restaurar, dar clases, pintar o componer música?, ¿qué es tejer, hilar, cocinar, cosechar? Para quienes ganan dinero, usufructuando esas habilidades ajenas, nada, aunque no las sepan hacer." martes, 27 de marzo de 2007
Presentación de "En las Delicias de Campo Esmeralda" en Tarija
El viernes 9 de marzo, se presentaó el libro en la Casa de la Cultura de Tarija, hubo vinito de rigore. Previamente, el autor exhibió el video documental "Los sueños del Dorado Chico" con éxito entre el público tarijeño.
René Antezana, poeta, vive para fortuna de los chapacos en el valle tarijeño. El escribió este textito, para todos Uds.
Pronto les mostraré unas lindas fotos y tal vez me anime a copiar lo que dijeron los medios...
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Las esmeraldas de Raúl Romero
René Antezana Juárez
Quiero agradecer a Raúl, amigo y cómplice en letras y utopías, la invitación para compartir la presentación de su hijo primerizo que lleva el nombre de “En las delicias del campo esmeralda” . Libro que apellida, como diría Sabina, “Búqueda y visiones”, que son, en realidad, las esmeraldas de Raúl y sobre las cuales intento este boceto como un primer acercamiento sincero a su libro no sin antes felicitarlo por su guagua como es menester en estas ocasiones.
Raúl Romero Auad es de esos buceadores que desean encontrar algún tesoro en la hondura de un cielo plagado de signos de interrogación y de abismos donde las palabras están a punto de quebrarse o definitivamente se quiebran.
El libro “En las delicias del campo esmeralda” es el resultado de un corazón/alma que se adentra en un bosque y a la vez en un desierto de palabras donde, como en Alicia en el País de las Maravillas puede el lenguaje ofrecerte un té de no cumpleaños o un juego fatal de azar. Pero esta no es una aventura: es la pasión escritural de Romero que está signada por la búsqueda de un más allá de sus intensiones / tensiones. Es por esta razón que encuentro que el libro contiene , diríamos, habitaciones diversas que van desde ensayos y reflexiones breves, poemas, cuentos, fábulas y lo que cada lector puede finalmente concluir desde su propia lectura. No es un libro de poesía, tampoco lo es de cuentos, no es de ensayos ni de prosa poética. Es todo eso y algo más.
Quizá lo que más llama la atención de esta obra es el uso de lenguajes que van desde lo coloquial, directo y casi transparente a convocaciones y evocaciones poéticas que se acercan a escrituras mas bien cercanas al guiño, a la puerta entreabierta, al espejo con niebla. Encuentro ecos de Gil de Biedma por su aparente sencillez pero signados por honduras melancólicas y solitarias que se cuestionan sobre la condición humana.
Existe por ello como una transversal en buena parte del libro que es un permanente acto de autocuestionamiento sobre lo que es y debe ser el ejercicio del escritor, que se pregunta sobre el acto de crear frente al acto de producir; aunque aparentemente similares tienen connotaciones muy diferentes. A partir ello es posible comprender el por qué Raúl busca , cuestiona, se responde, se vuelve a interrogar frente a lo que denominamos finalmente como ese abismo y a la vez espacio de seducción que es la página en blanco, el acto de escribir. Dice por ejemplo:
René Antezana Juárez
Quiero agradecer a Raúl, amigo y cómplice en letras y utopías, la invitación para compartir la presentación de su hijo primerizo que lleva el nombre de “En las delicias del campo esmeralda” . Libro que apellida, como diría Sabina, “Búqueda y visiones”, que son, en realidad, las esmeraldas de Raúl y sobre las cuales intento este boceto como un primer acercamiento sincero a su libro no sin antes felicitarlo por su guagua como es menester en estas ocasiones.Raúl Romero Auad es de esos buceadores que desean encontrar algún tesoro en la hondura de un cielo plagado de signos de interrogación y de abismos donde las palabras están a punto de quebrarse o definitivamente se quiebran.
El libro “En las delicias del campo esmeralda” es el resultado de un corazón/alma que se adentra en un bosque y a la vez en un desierto de palabras donde, como en Alicia en el País de las Maravillas puede el lenguaje ofrecerte un té de no cumpleaños o un juego fatal de azar. Pero esta no es una aventura: es la pasión escritural de Romero que está signada por la búsqueda de un más allá de sus intensiones / tensiones. Es por esta razón que encuentro que el libro contiene , diríamos, habitaciones diversas que van desde ensayos y reflexiones breves, poemas, cuentos, fábulas y lo que cada lector puede finalmente concluir desde su propia lectura. No es un libro de poesía, tampoco lo es de cuentos, no es de ensayos ni de prosa poética. Es todo eso y algo más.
Quizá lo que más llama la atención de esta obra es el uso de lenguajes que van desde lo coloquial, directo y casi transparente a convocaciones y evocaciones poéticas que se acercan a escrituras mas bien cercanas al guiño, a la puerta entreabierta, al espejo con niebla. Encuentro ecos de Gil de Biedma por su aparente sencillez pero signados por honduras melancólicas y solitarias que se cuestionan sobre la condición humana.
Existe por ello como una transversal en buena parte del libro que es un permanente acto de autocuestionamiento sobre lo que es y debe ser el ejercicio del escritor, que se pregunta sobre el acto de crear frente al acto de producir; aunque aparentemente similares tienen connotaciones muy diferentes. A partir ello es posible comprender el por qué Raúl busca , cuestiona, se responde, se vuelve a interrogar frente a lo que denominamos finalmente como ese abismo y a la vez espacio de seducción que es la página en blanco, el acto de escribir. Dice por ejemplo:
“Las palabras tardan en salir
Mi Brother está en desuso
Apretar las teclas despierta
Una máquina que ilumina”
La máquina es el escritor, el poeta, que emerge de las interrupciones cotidianas , de los desencuentros y el desencanto para ser de pronto esa máquina sale de su vértigo sometido y se libera mediante la escritura.
De esta forma Raúl Romero construye a la vez que deconstruye sus voces y sus fantasmas. Así, el acto de escribir es un acto de convocación; acercándose a lo que el filósofo español Salvador Pániker afirma: “aunque suene paradójico, uno escribe para enterarse de lo que quiere escribir”.
Pero no se queda ahí. De ese universo con habitaciones ante la escritura y desde la escritura asume una visión crítica de su entorno, de la sociedad actual, del mundo contemporáneo sobre todo urbano; que además parece decirnos entre líneas que hay otro lugar más habitable y solar, más humano y más libre en todos los sentidos. Ese mundo gris es pues cuestionado e ironizado cuando dice, por ejemplo:
“El cielo está mas lejos que nunca y dios es una idea sin contornos definidos. El diablo es una figura hermosa que no existe. El infierno está en la tierra , bajo la apariencia de la desazón y la ausencia. El cielo ya no es un cielo puro, el paraíso está contaminado y dios se ha esfumado – ha escapado a través de una pantalla de televisión”.
El mundo urbano, la utopía escindida de sí misma, el hombre escindido, ya lejos de toda forma divina, atrapado en lo que no es o en lo que nunca pudo ser.
De esta manera el libro de Raúl Romero es una invitación a múltiples lecturas que de una u otra forma buscan exorcizar esa relación múltiple de luces y abismos de donde parece que no hay escapatoria. Quizá sólo aspirando a un retorno a los elementos primarios de la relación del hombre y la naturaleza, el punto de equilibrio entre la vida y la muerte, entre lo ascético y lo mundano, entre el sueño y la ilusión de la realidad que permanentemente nos engaña.
En su diversidad de habitaciones, esta casa de esmeraldas es una casa de ecos , gritos, salmos, llamadas telefónicas y guiños televisivos o de cuenta cuentos.
“En las delicias de campo esmeralda" termina siendo una caja de sorpresas donde los puntos altos, a mi juicio personal, son los poemas en los que el escritor busca respuestas dobles, es decir , donde haya luz y haya sombra.
Finalmente, señalar que en este boceto hay muchos temas que escapan y que sólo el lector podrá atrapar, saborear y seguir buceando en los enigmas y las certezas del libro de Raúl Romero Auad quizá repitiendo el poema en el que dice que todo esto fue nada más que:
“ un viaje al interior del lado oscuro
una exploración por mares subterráneos
una alquimia del alma
un fuego lento que nos consuma plácido
un retorno permanente al hueso de la naturaleza
un chuparle incesante
al tuétano de la vida”
Tarija, marzo 2007
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Texto de René Antezana Juáres
martes, 26 de diciembre de 2006
Navidad, Dios y otros versos
NAVIDAD, s. Día apartado para consagrarlo a la glotonería, a la bebida, la sensiblería, la recepción de regalos, la estupidez en público, y quedarse en casa.
Ambrose Bierce, Diccionario del diablo, La nave de los locos, México 1977
Ambrose Bierce, Diccionario del diablo, La nave de los locos, México 1977
Dios, la araña
Alejandra Pizarnik, Obras completas, 1994.
Los Papalagi (los hombres blancos)
(…) El blanco se llama a sí mismo cristiano. Una palabra como una bella melodía. Un cristiano. ¡Oh, si pudiéramos llamarnos eso siempre! Ser cristianos significa amar a Dios y a tu hermano, y solamente entonces amarte a ti mismo. Amar, hacer lo que es correcto, debe ser parte nosotros como nuestra sangre, nuestra cabeza o nuestras manos. Los Papalagi llevan las palabras “Dios”, “amor” y “cristiandad” solamente en sus labios. Las ponen sobre sus lenguas y las hacen retumbar. Pero sus corazones y su amor no se inclinan ante Dios, sino ante objetos y ante máquinas. No están llenos de luz, sino de un deseo glotón por el tiempo y la insensatez de sus profesiones. Están diez veces más ansiosos por visitar los locales de pseudovida que por emprender la búsqueda de Dios, que está lejos, muy lejos.
Discurso de TUIAVII de TIAVEA – Jefe Samoano a su gente, 1929.
Canto 48
Ya he dicho que el alma no vale más que el cuerpo,
Y he dicho que el cuerpo no vale más que el alma,
Y que nada, ni Dios, es más grande para uno que uno mismo,
Que aquel que camina sin amor una legua siquiera, camina
Amortajado hacia su propio funeral,
Que tú o yo, sin tener un centavo, podemos adquirir lo mejor de este mundo,
Que el mirar de unos ojos o el guisante en su vaina confunden el saber que los tiempos alcanzan,
Que no hay oficios ni profesión tan bajos que el joven que el joven que los diga pueda ser un héroe,
Que el objeto más frágil puede servir de eje a todo el universo,
Y digo al hombre o mujer que me escucha:
“Que se eleve tu alma tranquila y sosegada ante un millón de mundos.”
Y digo a la humanidad
”No te inquietes por Dios;
Porque yo, que todo lo interrogo, no dirijo mis preguntas a Dios.”
(No hay palabras capaces de expresar mi postura tranquila ante Dios y la muerte.)
Escucho y veo a Dios en cada cosa, pero no le comprendo ni entiendo
que no hay nada en el mundo que supere a mi yo.
Por qué he desear ver a Dios mejor de lo que ahora le veo?
Veo algo de Dios cada una de las horas del día, y en cada minuto que contiene esas horas,
En el rostro de hombres y mujeres, en mi rostro que refleja el espejo, veo a Dios,
Encuentro cartas de Dios por las calles, todas ellas firmadas con su nombre,
Y las dejo en su sitio, pues sé que donde vaya
Llegarán otras cartas con igual prontitud.
Walt Whitman, Canto a mí mismo, 1999.
(…) Cuando Dios guarda todo en sus manos, no hay disputas y no hay necesidad. ¡Ahora los ingeniosos Papalagi quieren hacernos creer que nada pertenece a Dios! ¡Cualquier cosa que podáis agarrar con vuestras manos os pertenece! Pero cerremos nuestras orejas a tal charla sin sentido y aferrémonos al sentido común: todo pertenece a Dios.
Discurso de TUIAVII de TIAVEA – Jefe Samoano a su gente, 1929.
Discurso de TUIAVII de TIAVEA – Jefe Samoano a su gente, 1929.
I
(...)
Somos nosotros parte de todo
y giran en nosotros partes
infinitamente pequeñas del cosmos
pues cada átomo mío es átomo del universo.
y giran en nosotros partes
infinitamente pequeñas del cosmos
pues cada átomo mío es átomo del universo.
VI
(...)
Perplejo el hombre frente a la nada.
Todo y nada dejan de tener sentido:
Tenemos hambre.
El hombre
Complejo ser bajo las estrellas.
–Se agita en el día
al medio día busca la muerte
vive en la noche
escapando del día.
Raúl Romero Auad, poema del ser, fragmentos extractados de “en las delicias de campo esmeralda”, 2005.
Perplejo el hombre frente a la nada.
Todo y nada dejan de tener sentido:
Tenemos hambre.
El hombre
Complejo ser bajo las estrellas.
–Se agita en el día
al medio día busca la muerte
vive en la noche
escapando del día.
Raúl Romero Auad, poema del ser, fragmentos extractados de “en las delicias de campo esmeralda”, 2005.
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Dios y otros versos,
Navidad
miércoles, 13 de diciembre de 2006
Poema/caigo dentro mío
Caigo dentro míocomo una lluvia
cae en el abismo.
Cae el silencio
como piedra atormentada
como mudo que quiere decir.
Aplasta mi boca
una roca luminosa.
La palabra.
Pájaro muerto
la idea
brilla sol apagado.
Un rostro se diluye
en los perfiles de la imagen
nada es cierto en la oscuridad.
Me apago veta
de piedra preciosa.
Me hace y me mata.
Un destino me basta
ante los falsos próceres.
Premio Internacional de Guitarra / 2006
Ramón Rocha Scardino, hijo de nuestro gran novelista Ramón Rocha Monroy y de Rosy Scardino Auad, sobrino de Manuel Monroy, el Papirri y de quien escribe, acaba de obtener el Segundo Lugar en categoría Juvenil en el Cuarto Concurso y Festival Internacional de Guitarra Clásica que se llevó a cabo en Cochabamba.El concurso tuvo tres categorías: infantil, juvenil y libre, y el total de participantes fue de más de 35. En la Categoría Juvenil, en la que participaron 13 concursantes, el Primer lugar lo obtuvo Diego Mardonez, de la ciudad de La Paz, y el tercero lo obtuvo el también paceño Miguel Ando.
Elogiamos a los otros ganadores de la categoría juvenil, pero destacamos el Segundo Premio, por dos razones: hemos visto y escuchado a Ramoncito tocar la guitarra desde su niñez, con una dedicación de alguien que sabe lo que quiere de la vida. Es a su edad un profesional. Y es, también, un apasionado de este instrumento y de la música, tanto como del fútbol, su segunda pasión.
Pregunté por qué había obtenido el segundo lugar y me contestaron: porque no tuvo el tiempo suficiente para practicar los temas del concurso. Mientras el “sacó los ocho temas en un mes, los demás lo hicieron practicando casi un año”. Y yo les creo, pues para Ramón Ernesto, de 16 años, la guitarra es casi una extensión de su cuerpo.
Se levanta por las mañanas y lo primero que hace es desenfundar la bella guitarra que tiene, fabricada en Cochabamba, preparar el atril, la pisadera (creo que se llama así), escoger los temas, y practicar hasta que su madre casi lo obligue a alistarse para ir al colegio (que es para mi gusto uno de los mejores colegios de nuestro país, el Laredo), desayune y se vaya. En las noches, antes de dormir, pone sagradamente un DVD de algún virtuoso y se deja llevar por el sueño acompañado con buena música.
Recuerdo que tenía un profesor cubano, de formación clásica, con una altura y un nivel académico incuestionable, un verdadero maestro, quien incidió e indujo a Ramón a tocar casi exclusivamente música clásica, pero ahora que lo vi en el mes de octubre, es un músico amplio, apasionado del rock y del virtuosismo de algunos de los músicos de guitarra eléctrica y sé que pronto seremos testigos de uno de los mejores guitarristas que ha nacido en Bolivia.
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Premio Internacional de Guitarra / 2006
lunes, 11 de diciembre de 2006
miércoles, 6 de diciembre de 2006
¡¡Vamos a Uruguay!!, aBrace
El Movimiento Cultural aBrace culmina sus campañas anuales en pro de la difusión cultural de autores emergentes, promoción de la lectura e intercambio en materia literaria, acompañada siempre por otras artes, con un Encuentro internacional. La trayectoria del Movimiento nos permite afirmar que se trata de uno de los acontecimientos culturales de mayor vigor y riqueza en cuanto a valores intelectuales y solidarios que se realizan en el ámbito de América Latina. La extensión de la representación en el mundo permitirá que año a año se multipliquen estas expresiones. Nina Reis y Roberto Bianchi
Para ver el afiche grande, haz clic sobre el mismo
miércoles, 29 de noviembre de 2006
Las Artimañas de la WEB - una publi para ingenuos
Este correo circuló en la web, seguramente haciendo que mucha gente que espera que le caigan unos manguitos de "arriba", reenvió a 20 de sus amigos, como reza en la parte de abajo, haciéndole publicidad a este film, crédulo e incauto.
(Aquí no se discute la película, pero pueden mandar sus opiniones sobre ella a comentarios).
Para Ver la imagen grande, haz clic sobre la misma.
Buena Leche (columna de Ramón Rocha Monroy)
Elogio de Raúl Romero Auad
Hace 21 años que Raúl Romero Auad es mi amigo invariable, y un tiempo que viví en La Paz, mi compañero leal e inseparable en medio del desarraigo que sufre un valluno de alma campesina en una ciudad intensa.
Fiel a su origen tarijeño y árabe, Raúl es un alma libre, fiel al disfrute de esta vida fugaz como un soplo de niebla, tal si alguna divinidad benévola hubiera soplado el verso más hedonista de Omar Khayyam para crear a Raúl.
Uno que ha agachado la cerviz para uncirse al yugo de la burocracia, no puede menos que envidiar su gesto indómito frente a la vida, y su decisión heroica de sobrevivir únicamente de los oficios del espíritu, sin mancharse las manos con la pega infamante, el laburo oportunista o la rutina oficinesca del llenador de formularios.
Tarijeño, sirio y trashumante, Raúl Romero emigró de su valle natal a La Paz con un libro de versos bajo el brazo y un dominio de la cibernética que lo ha convertido en prestigioso editor y luego realizador cinematográfico. Dos atributos suyos, la paciencia creadora y una desconcertante capacidad creativa lo convirtieron en figura familiar. La Paz está llena de artistas creadores que transitan por las calles de Sopocachi con la luz del emprendimiento en el rostro, inmunes a la cadena de frustraciones y postergaciones a que los somete su vocación artística, siempre fieles a sus sueños. Raúl es ya parte de estos artistas y siempre está dispuesto a formar parte de los teams más diversos, para enriquecerlos con su oficio de editor y realizador.
Sin embargo, la vez que pude insistí en decirle que él es ante todo un poeta, no sólo por las páginas que escribe sino por su estilo de vida, expresado en su última producción titulada "En las delicias de campo esmeralda".
Uno diría que se trata de un libro de lectura ligera, pero está lleno de astucias que sólo se revelan si uno se aproxima a esas páginas con paciencia de buhonero y buscador de tesoros. Sólo así se puede encontrar ese rosario de guiños, de juegos y picardías literarias que resuenan como un eco de ese ilustre lector ciego que fue Borges. Ya en los epígrafes (no me di cuenta, me lo reveló el propio Raúl) aparece Jian Qing: "Nunca encontrarás lo que buscas en este lugar / la vida está en otra parte", y uno se pregunta quién madres será este autor y entonces a Raúl le brillan los ojos al revelar que se trata de la viuda de Mao, la jefa de la Banda de los Cuatro. Lo mismo ocurre con Gerolamo Cardano, Justo Lipsio y León Felipe, que al pasar por el tamiz lúdico de Raúl, se vuelven seres inciertos y citas no verificables.
"En las Delicias de Campo Esmeralda" es un libro para ser leído en un lugar de ocio, de tránsito, de abstracción: en un baño, un bus, un aeropuerto, una sala de espera o donde mejor les apetezca. Es para llevarlo y cuando nuestros afanes del día hayan desaparecido, cuando no haya otra cosa que hacer, abrirlo y al caer en cualquier página, mirar o leer: algo habrá, para rumiar el tiempo", dice la Advertencia inicial, que me parece un frontis laxo, incitante como la caricia de una hurí, propicio para conocer la otra realidad, el campo esmeralda de La Loca de la Casa, tan ajeno a las penas rutinarias de este mundo que parece fruto del insomnio de un Dios aburrido e insatisfecho.
Hace 21 años que Raúl Romero Auad es mi amigo invariable, y un tiempo que viví en La Paz, mi compañero leal e inseparable en medio del desarraigo que sufre un valluno de alma campesina en una ciudad intensa.
Fiel a su origen tarijeño y árabe, Raúl es un alma libre, fiel al disfrute de esta vida fugaz como un soplo de niebla, tal si alguna divinidad benévola hubiera soplado el verso más hedonista de Omar Khayyam para crear a Raúl.
Uno que ha agachado la cerviz para uncirse al yugo de la burocracia, no puede menos que envidiar su gesto indómito frente a la vida, y su decisión heroica de sobrevivir únicamente de los oficios del espíritu, sin mancharse las manos con la pega infamante, el laburo oportunista o la rutina oficinesca del llenador de formularios.
Tarijeño, sirio y trashumante, Raúl Romero emigró de su valle natal a La Paz con un libro de versos bajo el brazo y un dominio de la cibernética que lo ha convertido en prestigioso editor y luego realizador cinematográfico. Dos atributos suyos, la paciencia creadora y una desconcertante capacidad creativa lo convirtieron en figura familiar. La Paz está llena de artistas creadores que transitan por las calles de Sopocachi con la luz del emprendimiento en el rostro, inmunes a la cadena de frustraciones y postergaciones a que los somete su vocación artística, siempre fieles a sus sueños. Raúl es ya parte de estos artistas y siempre está dispuesto a formar parte de los teams más diversos, para enriquecerlos con su oficio de editor y realizador.
Sin embargo, la vez que pude insistí en decirle que él es ante todo un poeta, no sólo por las páginas que escribe sino por su estilo de vida, expresado en su última producción titulada "En las delicias de campo esmeralda".
Uno diría que se trata de un libro de lectura ligera, pero está lleno de astucias que sólo se revelan si uno se aproxima a esas páginas con paciencia de buhonero y buscador de tesoros. Sólo así se puede encontrar ese rosario de guiños, de juegos y picardías literarias que resuenan como un eco de ese ilustre lector ciego que fue Borges. Ya en los epígrafes (no me di cuenta, me lo reveló el propio Raúl) aparece Jian Qing: "Nunca encontrarás lo que buscas en este lugar / la vida está en otra parte", y uno se pregunta quién madres será este autor y entonces a Raúl le brillan los ojos al revelar que se trata de la viuda de Mao, la jefa de la Banda de los Cuatro. Lo mismo ocurre con Gerolamo Cardano, Justo Lipsio y León Felipe, que al pasar por el tamiz lúdico de Raúl, se vuelven seres inciertos y citas no verificables.
"En las Delicias de Campo Esmeralda" es un libro para ser leído en un lugar de ocio, de tránsito, de abstracción: en un baño, un bus, un aeropuerto, una sala de espera o donde mejor les apetezca. Es para llevarlo y cuando nuestros afanes del día hayan desaparecido, cuando no haya otra cosa que hacer, abrirlo y al caer en cualquier página, mirar o leer: algo habrá, para rumiar el tiempo", dice la Advertencia inicial, que me parece un frontis laxo, incitante como la caricia de una hurí, propicio para conocer la otra realidad, el campo esmeralda de La Loca de la Casa, tan ajeno a las penas rutinarias de este mundo que parece fruto del insomnio de un Dios aburrido e insatisfecho.
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Buena Leche de Ramón Rocha Monroy
jueves, 23 de noviembre de 2006
Presentación de Libro en el Centro Simón I. Patiño SCZ
El 10 de noviembre se presentó en el Centro Simón I. Patiño el libro En las delicias de Campo Esmeralda, de Raúl Romero Auad. El escritor cruceño Oscar -Puky- Gutiérrez fue el encargado de leer un texto escrito para la ocación, del novelista y poeta Gary Daher Canedo, quien tuvo que ausentarse a la ínclita ciudad del Illimani.El público cruceño se deleitó con algunos textos que leyó su autor, entre poemas, cuentos breves, algún ensayo y r
eflexiones. Posteriormente el autor firmó libros e invitaron un vino de honor, que dió lugar a pequeños grupos de tertulia, mientras leían sus propios ejemplares. El autor y sus amigos, se trasladaron al Pub Santa Cruz Jazz Club, del amigo personal de Raúl, Erik Cuevas, el resto de lo que pasó, no lo sabemos con certeza.miércoles, 22 de noviembre de 2006
Invitación para todos
Queridísimos amigos:
Quiero invitarlos a que manden sus actividades para promocionarlas (textos, fotos, flyers, etc.) y comentarlas desde este blog.
Les comunico también que pronto tendremos links con páginas web de nuestro interés, con otros blogs específicos de audiovisuales, de filosofía y ciencia y otro de comentarios y críticas.
¡¡Participen, los espero!!!
Con la buena onda de (bruno acrata)
Quiero invitarlos a que manden sus actividades para promocionarlas (textos, fotos, flyers, etc.) y comentarlas desde este blog.
Les comunico también que pronto tendremos links con páginas web de nuestro interés, con otros blogs específicos de audiovisuales, de filosofía y ciencia y otro de comentarios y críticas.
¡¡Participen, los espero!!!
Con la buena onda de (bruno acrata)
jueves, 16 de noviembre de 2006
¡Qué solos se quedan los muertos!
Datos editoriales:-
El escritor Ramón Rocha Monroy presentó en Sucre su nueva obra sobre Antonio José de Sucre. Se trata de una novela entre la ficción y la realidad que narra la vida del Mariscal de Ayacucho.
-
"Quizá es un valioso intento de novela histórica o de periodismo narrativo."
SINOPSIS
Tres voces cuentan la historia.
La dramaturgia de la obra consiste en el monólogo incesante de la viuda de Antonio José de Sucre, las palabras del asistente y el silencio de esa alma que quizá está conjeturando de acuerdo a las noticias que recibe sobre cómo la enviaron a la otra vida. La historia se remonta y remonta, entonces, hasta llegar a los síntomas más remotos de la caída, en especial el motín del 18 de abril de 1828 en Chuquisaca, donde lo hirieron a Sucre en el brazo. A partir de allí, Sucre inicia una cabalgata final hacia la muerte que culminará en Berruecos.
Pero paralelamente los tres involucrados, la viuda, el asistente y Antonio José, se encuentran finalmente cuando los tres ya son almas, y entonces vuelven a la Casa Azul y hurgan los archivos de Sucre, y abren las petacas y sacan los viejos trajes y danzan y cuentan historias, reproducen voces y episodios del tiempo heroico, del gobierno de Bolivia, del reencuentro amoroso en Quito... hasta que se disipan. O sea que todo lo histórico es visto a través de la óptica de esas tres almas.
Pocos recuerdan que el cadáver de Antonio José de Sucre permaneció oculto durante setenta años en la Iglesia del Carmen Bajo, en Quito. Esta circunstancia convierte el asesinato de Antonio José en algo más que un episodio capital de su vida, pues un alma tan entregada al sueño de Bolívar quizá no pudo jamás descansar en paz luego del golpe artero que sufrió en la sombría cuesta de La Jacoba o Quebrada de Berruecos en 1830.
-
”La vendo personalmente a Bs. 120, entrega a domicilio incluido correo y con dedicatoria del autor.”
”La vendo personalmente a Bs. 120, entrega a domicilio incluido correo y con dedicatoria del autor.”
-
Correo electronico: ramonrochamonroy@yahoo.com.mx
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Nueva novela de Ramón Rocha Monroy
lunes, 13 de noviembre de 2006
domingo, 12 de noviembre de 2006
Final de actividades de Raúl Romero Auad en el Centro Simón I. Patiño SCZ
El viernes 10 se llevó a cabo la presentación del libro En las delicias de Campo Esmeralda, de Raúl Romero Auad, en el Centro Simón I. Patiño. Asistieron más de 30 personas, quienes disfrutaron la presentación a cargo de Oscar, Puky, Gutiérrez, poeta cruceño. Puky, en realidad leyó el texto escrito por Gary Daher, quien tuvo que ausentarse de la ciudad por “razones de fuerza mayor”.
El 7 se proyectaron los videos Pachacuti o el Caos temporal y Los sueños del Dorado Chico (ver nota).
En ambos eventos del creador tarijeño no estuvo la gentil directora del Centro Simón I. Patiño, quien tuvo que acuparse de importantes visitas al Centro, pero Raúl Romero agradeció el apoyo brindado por la institución.
Publicaremos pronto las fotografías que quedaron en el registro del Centro.
En ambos eventos del creador tarijeño no estuvo la gentil directora del Centro Simón I. Patiño, quien tuvo que acuparse de importantes visitas al Centro, pero Raúl Romero agradeció el apoyo brindado por la institución.
Publicaremos pronto las fotografías que quedaron en el registro del Centro.
Presentación Gary Daher "En las delicias de campo esmeralda "
En las delicias de campo esmeralda, es el nombre poético de un libro. Su autor, Raúl Romero Auad, es un caminante de la palabra, y ese camino se vislumbra a través de los textos aquí recopilados. Una suerte de retahíla los organiza misteriosamente, forma que solamente el duende de las palabras conoce y que ha dictando el orden de su aparición algo infatuada.Hermosísimos cuadros algunos donde el hiperrealismo linda con lo onírico, o donde el surrealismo es fruto del colage intencional de miradas fragmentadas de la realidad, ilustran el libro. Son acuarelas de Mario Conde. Nada más acertado en este caso, pues dicen al ambiente en el que el lector encontrará los textos.
Poemas con dejos sarcásticos que nos recuerdan al tono de Julio Barriga y Humberto Quino, pequeños textos de reflexión sobre la lectura, la escritura y la literatura, apuntes filosóficos, párrafos de comentarios donde se trata de expresar la lectura contemporánea del mundo, alguno que otro poema en prosa, acaso un par de ensayos sobre la belleza y sobre la ciudad, cuadros, memorias, y hasta una irónica “plegaria de un hombre cotidiano” desarman este libro. Uno hecho a la manera de la mundología: viviendo.
Independiente de lo que allí esté escrito, el tema principal de este volumen es la lectura, el poema y la palabra. Una preocupación que tiene un territorio, un espacio, pues ese desasosiego sucede en un siempre nuevo lugar, ahora denominado campo esmeralda.
En el campo esmeralda alguien podría garabatear un texto, pero ese alguien pertenece a una raza enferma, doliente de la enfermedad de las palabras; no se puede penetrar, transitar ni morar en el campo esmeralda sin ser un poeta. Y los deliquios que el poeta siente en el tal campo esmeralda tienen que ver con la lectura, ardiente placer del vate, acaso un inútil ardor, como diría Claudia Peña, pero mágico y secreto.
Leer las páginas de esta obra llena de vitalidad es emprender la tarea del conocer un alma trashumante, la de Raúl Romero Auad, en las tierras profundas del campo esmeralda. La invitación, oh descifradores, está cursada. Así que detened los relojes de la modernidad, elegid una hamaca, y bajo el aroma de nuestra ciudad, tejida de árboles, tomad la jornada.
Gary Daher Canedo
En las delicias de Campo Esmeralda se presenta en el Centro Simon I. Patiño
El público de Santa Cruz de la Sierra está invitado a la presentación del libro En las delicias de Campo Esmeralda, de Raúl Romero Auad, el día viernes 10 de noviembre de 2006, en el Salón auditorio de esta Fundación. El libro, de 210 páginas, está compuesto de una variedad de textos de diverso género literario, además de contener hermosas pinturas del acuarelista boliviano Mario Conde. "Poemas con dejos sarcásticos (...), pequeños textos de reflexión sobre la lectura, la escritura y la literatura, apuntes filosóficos, párrafos de comentarios donde se trata de expresar la lectura contemporánea del mundo, alguno que otro poema en prosa, acaso un par de ensayos sobre la belleza y sobre la ciudad, cuadros, memorias, y hasta una irónica “plegaria de un hombre cotidiano” desarman este libro. Uno hecho a la manera de la mundología: viviendo.", escribió para la presentación Gary Daher Canedo, quien por razones de fuerza mayor, tendrá que ausentarse el jueves, no obstante el texto completo será leído por el escritor cruceño Oscar (Puky) Gutiérrez, quien será el encargado de hacer la presentación, en la que, según reza la invitación, podremos disfrutar un "vino de honor".
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