sábado, 1 de octubre de 2011

El latido


Caían las hojas meciéndose en el aire y se posaban perfectas en la tierra húmeda de la orilla del río.
En medio de la arboleda parecido a una sombra humedecida caminaba sediento Pedrosky. ¿Por qué estaba ahí? Es lo que menos sabía.
Después de varios días de caminar bajo el sol amarillo, se encontraba envuelto por un aire que acariciaba su piel y por una brisa que se enroscaba en sus vellos.
“En este valle hermoso, tiene que haber agua”, y se metió en la umbra vegetal.
Las frondas movedizas sobre su cabeza desentrañaban el ruido que tiene el silencio.
Se detuvo un instante y escuchó, en un lugar incierto, el insistente, salpicado himno que canta el agua.
¿La hora?
No lo sé.
Caía la tarde arrastrando un manto negro.
Siguió su latido.
Las aguas claras empezaban a destellar los afilados dientes de la luna.

30 oct. 2007 - RRA

martes, 20 de septiembre de 2011

POEMA DEL SER (del libro "En las delicias de Campo Esmeralda")









I

El universo gira absolutamente lento.

Tanto que nadie se percata
y al girar luminoso se expande:

es su giro nuestra infinita quietud.

Somos nosotros parte de todo
y giran en nosotros partes
infinitamente pequeñas del cosmos
pues cada átomo mío es átomo del universo.

Seremos luz una vez más
un hálito que espera
y parte de lo que fuimos un día
pues todo lo que ocupa un lugar en el espacio
cada una de sus partículas
nunca más dejará de ocuparlo:
será una vez esto y otra vez será aquello

y todo será parte de todo.















II

Mitos

a S. Hawking


“En el principio no existía absolutamente nada
hasta que el vacío empezó a girar.

La formación de las galaxias
no es producto de una explosión
sino del espacio que gira
y es el fotón el primer elemento manifiesto
de la formación del universo
en el vacío del cosmos.”

Si sabemos que las galaxias
se alejan constantemente unas de otras
y se alejan irremediablemente de nosotros
y que mientras más lejos están
más veloz es su huida

¿podríamos saber también
con una medición contraria a la expansión
el origen del tiempo?
















III


Deberá retornar a su centro
algún día
cada trozo que fragmentado
escapó de su origen:
dejó de ser quien al principio era
y fue otro
sin dejar de ser el primero.

Gira en el cielo la estrella
y la estrella es hija de un millón
el millón es hijo de miles de millones
y, así, nada sabemos
mientras el cosmos nos mira
perplejo desde su centro.
















IV


Inmensa tierra la nuestra
que gira en el cosmos
infinitamente pequeño el hombre que recoge semillas
y se las come
todo gira gira
un ojo inmenso mira su afán
y carcajéa.
















V


Caímos en la tierra madre solitarios
las montañas nos dieron forma con sus perfiles
los ríos acariciaron nuestros pies
aves, peces y gusanos nos precedieron
mientras llegábamos.

Después de estar en el universo
girando y girando
nuestros ojos cayeron en la tierra
se detuvo el infinito caminar
comimos semilla absorbimos agua.

Seguimos siendo parte de todo.

La soledad inicial nos acompaña
en el ciego peregrinar sobre el mundo.


































VI


Perplejo el hombre frente a la nada.
Todo y nada
dejan de tener sentido:
tenemos hambre.

El hombre
complejo ser bajo las estrellas.

—Se agita en el día
al medio día busca la muerte
vive en la noche
escapando del día.
















VII


Buscaré una ermita debajo de la tierra
saldré a batallar al mundo para destruirlo
mejor quédome acurrucado bajo la sombra de un castaño.
Miraré el horizonte lejano
y trataré de descubrir mi último camino.

Hombres nacidos de la tierra
mi muerte es mi muerte.














VIII

Ozono muerto en mi tierra


Mi dios el que veneraban mis antepasados
al que aun mis indios adoran

mi dios sol mi astro rey mi vital existencia

no puedo cantarte ahora.

Salgo a la vera del río
me lanzo en sus aguas
me tiendo en la orilla
tomo un poco de sol en la mañana
enfermedades incurables me sacuden
se me queman los ojos
en llamas arde la piel:
las capas protectoras del cielo
las hemos destruido.

Mis cerros y montañas nevadas
mis dioses protectores
mis achachilas se están muriendo
se derriten sus nevados
cambian sus formas:
mi escudo está perdiendo vitalidad.
Inti protector: cuál es tu enojo
—mataré mis llamas y te daré su sangre.
Montañas protectoras, por qué es tu llanto:
beberé agua de tus nevados
derretiré mi alma contigo
limpiaré los ríos —de peces blancos
protegeré a las palomas que lloran
en los tejados calientes
por sus patas
perdidas en la ciudad.




















IX


Al fin necesito también el otro lado de la noche
la belleza de las mujeres
la exuberancia de las selvas y los trópicos
cantos deliciosos su entorno.
Luz.
Eso necesito.



























X


El alma es un asunto olvidado.

El libre albedrío
es una trampa del mundo.

viernes, 5 de noviembre de 2010

ACCION CULTURAL Y ARTISTICA TAUMATURGOS


Al fin, después de casi un año y medio de trámites y burocracia, nos entregaron la Personería Jurídica (Resolución Prefectural No 046 / 2010) de la organización "ACCION CULTURAL Y ARTISTICA TAUMATURGOS", creada para apoyar a los artistas de Bolivia y emprender proyectos culturales y artísticos, entre los cuales también están los de arqueología y paleontología.
La primera actividad que desarrollamos se suscribe dentro de la formación de artistas tarijeños: desde el jueves 11 próximo dictaremos a 10 videastas y cineastas un Taller Práctico de Video Digital, financiado por la Gobernatura del departamento de Tarija.
Se ha concretado también la firma de un Convenio de Cooperación entre el Museo Nacional de Historia Natural de Bolivia y TAUMATURGOS, con la finalidad de apoyar la creación de leyes de Protección al patrimonio paleontológico nacional, formar gente interesada, difundir y transmitir conocimiento respecto a la prehistoria de nuestro país. Esperamos lograr la firma del Convenio de Cooperación con la Universidad J. Misael Saracho y el Museo nacional de Paleontología de Tarija. Pronto tendremos una página web en la que encontrarán Formularios de Presentación de Proyectos, información cultural y artística, Convocatorias y mucha información.

TALLER DE DIRECCION DE CINE

Con el cineasta Ventura Pons

Atención a este taller:
El Grupo Europeo de Cultura, conformado por la Delegación de la Unión Europea en Bolivia, las embajadas de la Unión Europea y la Confederación Suiza, comunican la realización del Taller de dirección cinematográfica, dictado por el director español Ventura Pons, en el marco del 11º Festival de cine Europeo en Bolivia.
Postulación:
El cupo máximo para este curso es de 30 personas. Los interesados, deberán enviar el formulario de solicitud debidamente llenado al correo: info@fundacionimagen.org

lunes, 11 de octubre de 2010

Presentación de "En las delicias de Campo Esmeralda" por Humberto Quino


La arrogancia de nuestros escritores,
elude el desengaño: su capacidad crítica
está mermada por un engolosinamiento de campanario.
Sin interrogaciones ni dudas, carece de voluntad de sabiduría.
Su lenguaje está confinado a sus propias limitaciones.
Habría que volver al papel del asombrado lector, para recobrar
la primigenia humildad, para poder engendrar y destruir a través del lenguaje.
Esta retahíla de atributos negativos del escriba a la moda, resulta penosa
para quien también se dedica a la escritura y quizás es este lenguaje desengañado el que confiere valor al libro de Raúl Romero Auad. En algunos textos suyos, reacios a toda clasificación, encontramos el ejercicio de esta capacidad crítica y la deserción de una banalidad trabajosamente establecida por los creadores al uso.
Algunos juicios de Romero son insolentes, por eso son clarividentes,
larga vida a esta negación de la infatuación.
Gracias.


Humberto Quino M.
21 de diciembre 2005

En las delicias de Campo Esmeralda. (Adolfo Cárdenas).


Para comentar el libro de Raúl Romero Auad hoy presentado, creo conviene partir del título y concederle una latente ironía que se destila a todo lo largo de En las delicias de Campo Esmeralda que sugiere un contenido festivo, solar, si se quiere cuando lo que el autor nos impone es exactamente lo contrario.
Creo necesario establecer que el texto, a diferencia de otros no se inscribe en un género específico es decir que el cuento, la poesía, la fábula y hasta el micro ensayo se entremezclan sobrepasando el aspecto formal clásico para convertirse en meros instrumentos que persiguen un objetivo básico cual es la reflexión.
Y esta reflexión ataca y toca cuando tanto autor como lector se preguntan sobre los grandes cuestionamientos de la vida que son los grandes temas de la literatura, vale decir la muerte, la vida, el odio, el amor, la angustia, el dolor, etc. y que evidentemente permanecen sin respuesta.
En efecto, Romero, despojado de aquellas pretensiones denominadas saberes, busca respuestas en su descenso a los abismos de la conciencia, al origen de sus miedos atávicos, a la explicación de esa profecía condenatoria que tan dolorosa es para el ser humano, disponiendo sólo de sus cinco sentidos, débiles y falibles y emerge con las mismas fatídicas dudas tatuadas en la memoria con la convicción de que y cito: Nunca encontrarás lo que buscas en este lugar / la vida está en otra parte…
Este epígrafe puede servir como una contrapauta que define el contenido de: En las delicias de Campo Esmeralda misceláneo en su conjunto, lo que en cierto momento puede ser peligroso, pero que este particular caso ha dado buenos frutos por cuanto las estéticas formales son una apariencia que ocultan el verdadero sentido de una experiencia alejada de lo que se llama el discurso del poder, con estructuras deliberadamente caóticas y que nos conducen metafóricamente a las geografías exploradas por el autor con aparente anterioridad que nos hace cargo de sus obsesiones y sus pulsiones en esta ciudad rebautizada como la de Campo Esmeralda.

Adolfo Cárdenas F.

20 de agosto 2006

Gongs (sobre "En las delicias de Campo Esmeralda"), de Marcos Sainz. Creador.


Gong 1

Autodidacta es la guagua que aprende a respirar de la madre, impulso vital, naturaleza. En el libro En las delicias de campo esmeralda los actos poéticos se comparten con el lector activo que Cortázar imaginó inventar; lector que, corte a corte, reconstruye y pule esos actos poéticos a la luz de las esmeraldas: el recorrido urbano que va quedando en su imaginación, y en su piel; no es otra cosa que actitud y decisión. Un libro para leerse “en el baño, en el bus...” o en cualquier parada sin prejuicios, sólo de ésta manera tomará, asimilará ese lector el zumo que resulta cuando se mezclan tales ingredientes: la “bohemia” retratada y la intensiti campante (“se puede prohibir el agua pero no la sed”), la lectura rumiada casi al paso chasqui de los años. Porque podemos renegar de este libro al ver que se repiten elementos fundamentales de la reflexión que la academia inculcó a golpes de piedra sobre cincel en la segunda mitad del siglo XX, si es que no entendemos que la propuesta no es sólo la ¡Oh literatura! con su ¡Oh la estructura! sino además la mera vivencia intensa que decide parar y reflexionar, COMPARTIR, comulgar, hacer comunidad, o lo que es lo mismo, cultivarse: hacer nuestro propio martillo, aceptar nuestro autodidactismo congénito, nuestra sutil y avasalladora naturaleza humana, curiosa y arriesgada “...parece muchísimo más importante la intensidad que tenga la vida”, como dice “el chapaco” en la página 43 con el título de la sustancia.

Gong 1-1
Me consta que son delicias que se sazonan con la sustancia elemental del tiempo y el recorrido, espacios de toda índole en el giroscopio indescifrable de la ciudad agazapada. En total oposición con el manifiesto Non serviam (Papá Huidobro disculpa por las barbaridades que a veces decimos, pero es que como dicen que dice que Nietzsche decía aquel que no se contradice al menos cuatro veces por día es un imbécil) En las delicias de campo esmeralda entrega una apuesta lúcida y retrógrada a la naturaleza declarando: naturaleza: “no dejes que no seamos tuyos”.

Iniciático

Por ahí tenía Bukowski razón
y sólo era cosa de tener
“una buena maquinita
con cerebro suertudo adentro”
y que es cuestión de darle
de golpear las teclas...
ella hace el resto.

Mas, si esa naturaleza es la que fluye en éste libro ¿porqué tiene tantos meses de irse armando y rearmando?, ¿reescribiendo siendo releído, comentado, saboreado? es como en la preparación de un plato hartamente vorazmente preparado primero en la cabeza desde sus más ínfimos detalles, la idea, pareciera, es tener todo, fritamente calculado, o lo que se desee, preparado pensando en el efecto que tendrá en los finos paladares a los que se dedica a citar, a visitar, parafrasear, reconocer como amigos o enemigos o en fin, esfuerzo tenaz de la ensoñación, en éste caso está invertido como variable de primera importancia en esos efectos vitales energéticos, poéticos que pueda lograr su lectura, en tanto que al mismo tiempo uno que lo lee se dice: ¡Qué cantidad de lugares comunes hermanitoy! y sin embargo al saber que al autor esto le importa un comino, por que lo dice, esa testarudez, se impone por fuerza de repetición, qué falta nos hace recordar esos lugares comunes.

Gong (solo)

Lo lindo de estos textos es que son transparentes, auténticos y se ve en ellos al hombre, al hombre que los ha recolectado uno a uno más o menos como Arturo Borda quería en el tomo uno de su libro en el cuento: El soplo augur, la idea es tomar del entorno el summum, la esencia vital regeneradora, creadora, hecho que se logra cuando nos damos cuenta de que estamos sonriendo o despreciando o recordando a partir de la lectura de éstas páginas. Hay una emoción, a la que se apela, emoción que claro no podrá ser efectiva si no está de nuestro lado la madre naturaleza, hecho que sin duda no ignoraba nuestro viejo y amado Huidobro, quien la llama “viejecita encantadora”; se refiere a ese momento suyo en el que los pontífices de las artes estaban anquilosados y herméticos en su amor formal al arte y no a su generación, es decir aquellos que aman la reproducción ciega y mecánica de lo circundante, ya sean los hechos sociales o la manera eterna de escribir libros sin generar en el lector más ganas de vivir, más hambre.

Marcos Sainz, LP, 2005

El misterio de las esmeraldas.


Al intentar aproximarse a un libro, al enfrentarse a él, muchas cosas pueden suceder. Este, En Las delicias de Campo de Esmeralda, contiene puertas por abrir, y en una de ellas se nos muestra que "la escritura es una forma de ordenar el mundo", y así es, la escritura ordena el mundo, porque un ordenamiento es un proceso de creación, un paso del caos al orden. Es entonces la creación de un mundo que se halla en el interior del libro, que parte del acto generador de la escritura, de este acto ligado a la vida, a la existencia. Es pues la escritura una manera de crear y reinventar universos; una forma no sólo de registrar, si no de experimentar el vivir.

En Las delicias de Campo de Esmeralda, nos ubica en el mundo a través de la escritura, ésta y la vida se completan mutuamente, "el texto es siempre una mitad que debe ser completada, es la superficie mágica que nos permite una fusión con lo desconocido". Así, la creación de mundos se completa con el lector, quien aporta sus propias visiones, completando el producto final, salido del juego entre el texto, el lector y el autor.

Es allí donde he comenzado el viaje por Campo Esmeralda, en esa relación, es juego donde se teje el mundo que gira y gira, como dice el autor "en medio de toda la trama histórica, de tanta búsqueda y de tan poco encuentro". Pero ¿a qué se refiere esta búsqueda? La búsqueda es aquello que hace girar al mundo, que lo trama; el deseo de saber, de conocer lo que está más allá o más acá: el misterio. "Sólo el misterio nos hace vivir, sólo el misterio", dice Lorca, y el misterio nos hace vivir, pero también escribir. Este deseo de conocer está presente desde el Génesis, cuando Adán y Eva son castigados por comer del Árbol del Conocimiento. Esta búsqueda toma varias formas, en la Odisea es un recorrido, un viaje; Telémaco se embarca a aventuras innumerables guiado por el misterio. Este misterio se impregna la literatura: "leer es una búsqueda y también un encuentro", dice Raúl Romero.

El misterio originalmente en su etimología griega, alude no sólo a lo que no se conoce, sino a aquello que debería mantenerse oculto. Según la Enciclopedia Espasa, myein, en griego, significa "cerrar la boca", que era lo que hacían los iniciados en los cultos secretos, en los rituales dionisíacos que debían mantenerse rigurosamente escondidos para los extraños. He aquí la doble dimensión del misterio.

"Todo al fin, incluso esta pequeña diatriba tiene en el fondo otro fondo, un grave, sencillo y furibundo trasfondo que va más allá de las palabras, más allá de las cosas ( ... ) lleva inmersa o inmerso en su propia imagen algo que hay que deletrear, algo que se debe descubrir y definitivamente algo de lo que uno tiene que ser partícipe y que nos indica la verdadera dirección, que puede ser cualquiera."

En esta búsqueda inmersa en el viaje de vivir, surge la pregunta ontológica de nuestra condición humana. En este libro, los relatos, cuentos, prólogos y poemas, nos introducen a la cotidianidad para mostrarnos que estamos sometidos a unas condiciones anteriores a nosotros mismos. A través de la razón percibimos que todo se rige por ciclos, oposiciones y tensiones. Lo que nos envuelve posee un dinamismo inabarcable.

Vida, muerte, resurrección de las presencias Esa incesante certidumbre de que jamás
conoceremos el cómo, el porqué ni el cuándo de todo lo que nos rodea.

La palabra misterio ha realizado también un largo viaje; de la miseria a la mística,
pasando por la misericordia. En el diccionario de Julio Casares, se define misterio: arcano
o cosa secreta en cualquier religión// En la religión cristiana, cosa incomprensible que
debe ser objeto de fe// Cualquier cosa muy recóndita que no se puede comprender y
explica.

Pero no olvidemos el otro lado, el origen de la palabra misterio: aquello que debe
permanecer oculto. No ser develado, mantenerse en silencio para no perder su esencia.

Dice Raúl Romero: "Siendo que alguien ha descubierto lo oculto, lo misterioso, ha
cambiado, ya no es el mismo, ya no es el que percibía aquello hace unos segundos y por
lo mismo descubrir en su risa,, en su mirada, en su palabra,, es decir en los signos de ese
descubridor, será para nosotros mucho más controvertido,, será más fácil equivocamos y
así sucesivamente hasta el infinito".

La actitud religiosa en la concepción cristiana, apela a una oposición hacia la
actitud de búsqueda, hacia aquello a lo que convoca el misterio. Para los cristianos, "el
hombre debe descentrarse, salir de sí, reconociendo la dignidad superior absoluta del
misterio". En este caso, esta es una actitud llamada extática o de Reconocimiento, que
podría traducirse como una actitud de conformismo o temor ante la búsqueda o
develación del misterio, ante el saber y el conocimiento. En este libro, En las delicias de Campo Esmeralda, encontramos otra actitud, un narrador, un guía, la parte que completa
la relación entre el texto, y el lector: encontramos al "buscador". El buscador, aquél que
aunque sepa que el misterio no va a develarse, busca insaciablemente y disfruta de la
delicia de conocer -o intentar conocer- presintiendo que la esencia del misterio es
permanecer oculto. En el Hombre Misterioso y el Misterio que llevaba en la mano una
Bolsa de Oro, la idea está expuesta de manera muy clara, le dice el hombre Misterioso al
Misterio: "Si llego a descubrirte dejarás de ser lo que eres.". Así es, la esencia del
misterio es permanecer oculto y la esencia del ser humano es ser un buscador.

"Los hombres tienen una ceguera en el alma que no les permite mirar el verdadero
origen de sus desventuras y problemas en la tierra. Tal vez lo que había que hacer es
mirar al cielo una vez al día. Esto es, ver el Cosmos el Universo. Puede esto permitimos
buscar y tener una nueva dimensión humana", dice el autor.
Y es precisamente esta dimensión del buscador, del que intenta mirar más allá, la
dimensión de saber que siempre habrán cosas ocultas y otras que deben permanecer
ocultas: pero no por ello el buscador evita mirar al cielo, al suelo, debajo de una piedra...
y abre "toda una visión que nos permita sublimar la delicia de nuestra búsqueda". Así
pues, Raúl Romero es un buscador, y dice: " ... nunca encontrarás lo que buscas en este lugar, la vida está en otra parte…”, invitando a iniciar la búsqueda, el viaje personal,
fuera y dentro de uno mismo.

Este libro nos da la oportunidad de viajar, de abrir puertas, de buscar y encontrar
sentidos a través de la prosa y de la poesía.

Yo me permito continuar el viaje, mi lectura, ahora de la mano de la poesía. En las
delicias de Campo Esmeralda se abre a otro universo, a una puerta, la poesía, que dentro
de mi lectura, que es humilde, y sin mayor pretensión que hacer una búsqueda de
sentidos, aunque mis hallazgos sean simples, o casi obvios. He tenido un feliz encuentro
con la poesía que contiene este libro, poemas que hablan también del misterio, del
buscador que cuestiona su existencia, su lugar en el mundo, y se ubica en él a través del
lenguaje, del cuestiona miento: de la búsqueda.


"Acomodarse al mundo no es mala señal" dice el buscador,
"tengo ansiedad por conocer el mundo
y es el mundo
que me aleja de su conocimiento
a través de mi imagen" (…)

"Estoy más cerca del conocimiento del mundo
estando más cerca del cosmos
o sea más cerca de mí" (...)


En estos fragmentos, la búsqueda de "lo que está más allá", se invierte: la
búsqueda está dentro de uno mismo, en un "mirarse para adentro", este conocimiento
del mundo, esta aproximación y construcción del cosmos a partir de uno, del Ser;
ubicarse en el universo partiendo de la esencia de estar aunque no se sepa cómo,
cuándo, o para qué. Y he aquí de nuevo el misterio. El buscador se asienta en el mundo a través de sí mismo, pero también a través del lenguaje:


"Las palabras corren desbandadas
como aves sin alas sobre las esmeraldas de la
tarde"


El buscador no solo se encuentra, se ubica en el mundo a través de lenguaje, sino que lo construye y "vuelve el rostro hacia el abismo sustancial", "al lugar donde se tocan
los extremos". Y termina afirmando "eso buscaba".
El buscador, asentado ahora en la poesía, se entrega al goce, a la visión de un
mundo tramado por las palabras, el juego, el sonido...

(...) "A veces salto como en los riachuelos
sobre las piedras
de las palabras, me salpico
de artículos de sujetos
de sustantivos
tomo las ideas respiro
entre los puntos o las comas" (…)


Y finaliza:


"Que se acabe la distancia
entre nosotros
entre las palabras y los hombres.”

Sin dejar de lado la búsqueda, y específicamente la forma de hacer y mirar al
mundo, sin dejar de mirarse para adentro, el buscador se entrega a la palabra, al ritmo, a
la poesía.


"Las palabras surgen como
surgen hormigas de su agujero"


Y la poesía, en este Campo Esmeralda, surge como la lluvia. En "Poemas Pluviales" el buscador observa la poesía, la nombra, la posee como algo que sabe inasible, como la
lluvia:

“La poesía
es simple como la lluvia
como las gotas que se arrastran
por las nervaduras de una hoja
es un pájaro
refugiado
bajo un alero
brota como un rayo de luz
escapado
por una hendija
es un rojo
atardecer
es como el frío
como el recuerdo
súbito
como un grito
descontenido
de rebeldía
y algunas miradas brillosas
recorre a diario
descalza las calles
húmeda
camina sobre el agua.”


Diría yo, para recomenzar el viaje:


"La poesía
es un misterio."


Jessica Freudenthal
La Paz, 2005

Nota del Autor: Este texto fue escrito antes de la publicación del libro, por lo que la autora cita algunos poemas o textos que no se encuentran en la publicación definitiva de “En las delicias de Campo Esmeralda”.

sábado, 25 de septiembre de 2010

tres Ise Monogatari






















I

Una vez un hombre que amaba a una mujer, pero con la que reñía constantemente, compuso estos versos:

En lo profundo del bosque
a pesar de su espesura
todos los días canta
un pájaro tu nombre.





















II

Después de mucho tiempo de amarse un hombre y una mujer, se separaron dolorosamente, ella escribió esto en un papel y se lo envió:

Las manos del amado
ya no recorrerán plácidamente
las lomas de sus campos
por una simple tontería.


Al leer él estos versos, en el momento de partir, se dio cuenta que así era y contestó:


En el corazón adolorido
arde aún la llama del amor
el rocío moja la alforja
y la claridad asoma al horizonte.

Pasaron las horas y volvieron a juntarse.








III

Después de romper un hombre y una mujer que se amaban, intentaron juntarse nuevamente, ella dijo:

Cuánto más nuestros cuerpos
arderán en el fuego del dolor
mis mangas yacen húmedas
por retornar al lecho del amor.

Él reflexionó caminando por el campo y decidió retornar dejando atrás el pasado:

Vuele a su lecho el amante
como el pájaro en la noche
vuelve a ocupar su nido
esperando no volar.


























Pasó el tiempo y volvieron a reñir como antes, él tomó sus pertenencias y dejó escrito estos versos:

Para qué forzar las aceras
del camino hacia el amor
intentemos como el ave
construir el nido en otro árbol.

Al encontrar [ella] el papel escrito lloró mucho al darse cuenta que se habían perdido para siempre.

Haiku



Dice montaña, sendero, viaje.
Dice laguna, fuego, la Luna.
Dice "Camino".

domingo, 1 de agosto de 2010

EDITORIAL # 3 REVISTA QUINTO SOL AGENDA ALTERNATIVA


Dedicamos este número a Santa Cruz de la Sierra, ya que la Revista Quinto Sol Agenda Alternativa, fue recibida magníficamente en este hermoso lugar, donde fluye una energía limpia -y ello se refleja en todas las personas a quienes tuve el gusto de conocer y compartir- donde nos dieron su apoyo incondicional, brindándonos su confianza eligiendo un espacio publicitario para este número 3 y enviando su agenda de actividades de julio y agosto. Ahora, Quinto Sol, también se distribuye en La Botica de la Abuela, en Samaipata, lugar que guarda misterios aún no resueltos y donde encontramos, igual que en Santa Cruz, personas maravillosas.
Dana Tir, estuvo en La Paz impartiendo un Taller vivencial sobre la Flor de la Vida y MERKABA, es por ello y la importancia de las enseñanzas transmitidas por Drunvalo Melchizedek que es ella nuestro Personaje del mes. Todo está conectado y, si bien este es un conocimiento y sabiduría ancestral (Egipto y otras culturas), la física cuántica la está redescubriendo a través de la ciencia y la tecnología. Una vez más, somos nosotros quienes tenemos que asumir el hecho de ser parte de un todo indisoluble y contribuir a la Armonía planetaria, que es a la vez el encuentro con nuestra armonía. Tenemos para ello la práctica MERKABA.

NÚMERO 3
En el Epicentro de la revista nuestra protagonista es Jenny Johannessen y todas las terapias y productos que brinda el Centro de Estética y Medicina Natural Holístico LA MIEL, ubicado en pleno centro de la ciudad.
Es importante también destacar el contenido en nuestra sección Cambio Climático, pues HAARP es un proyecto militar al que debemos conocer y tomar más en serio todo lo que se dice al respecto.
Invitamos a todos ustedes a disfrutar de todo el contenido de este número 3 y les pedimos nos apoyen con la difusión de esta revista creada para el Servicio.

martes, 29 de junio de 2010

EDITORIAL # 2 REVISTA QUINTO SOL AGENDA ALTERNATIVA


Este mes, en este número, nuestro Personaje es nuestra Madre Tierra. Somos sus hijos, a la vez ella es hija del Universo, todo lo que existe es parte de un Todo unificado. “La materia de que está formado nuestro cuerpo ardió seguramente, al menos una vez, en el interior de una estrella.” Pero los pequeños seres que habitamos en el planeta Tierra estamos atareados con los afanes del día, con las necesidades que nos crea el Sistema, olvidándonos de nosotros mismos, de nuestro espíritu, de nuestra finitud. “Los que tienen posesiones, gástenlas ahora, porque de Aquí, nadie se lleva nada. Ni si quiera sus huesos”, decía Facundo Cabral. En fin, nuestra tarea consiste en mantenernos despiertos y recordarnos todos los días que habitamos en un punto azul en el cosmos, en un lugar que, de por sí, es el Paraíso que flota en el Universo, que tiene todo lo necesario para vivir plenos y felices, cuya abundancia y belleza se ve por todos lados. Sin embargo, el ser humano tiene que hacer un alto y volver a mirarse internamente, aunque parezca un cliché del new age, amar profundamente la libertad y la naturaleza de la cual es parte indisoluble. Amar la Tierra.

RAUL ROMERO AUAD / DIRECTOR

domingo, 4 de abril de 2010

EDITORIAL UNO REVISTA QUINTO SOL AGENDA ALTERNATIVA

Mucho se está hablando sobre el “fin del mundo” y su relación con las profecías y cálculos matemáticos y astronómicos realizados por los Mayas. Este “fin del mundo”, malinterpretado así por los sensacionalistas y utilizado por los comerciantes de la información, la tecnología y el cine, en realidad se refiere al cumplimiento de un ciclo cósmico, un giro de nuestro sistema solar en este pedacito de galaxia en que estamos, que corresponde al momento en que salimos de la parte oscura del ciclo, y, el año 2012, entraremos en lo que se denomina el Amanecer Galáctico, o sea, según los Mayas, el Sexto Sol, lo que tendrá consecuencias en nuestros comportamientos, en la búsqueda de elevar nuestra conciencia como humanidad y transitar a una nueva relación de los seres humanos con la Madre Naturaleza, con nuestro entorno y con el Universo, lo que nos indica que un nuevo Orden Mundial de mayor equilibrio y bienestar está en proceso. Es necesario que cada uno de nosotros aportemos con un grano de luz a este nuevo ciclo galáctico, en el que estamos todos inmersos. Quinto Sol Agenda Alternativa tiene por objeto aportar a la construcción de esa nueva humanidad.

RAÚL ROMERO AUAD / DIRECTOR

miércoles, 30 de diciembre de 2009

INVITACION

Gracias por entrar a este blog!! Deseo a todos Uds. que tengan
buenas fiestas de fin de año, pero sobre todo que hagamos una verdadera reflexión sobre nuestro papel, nuestro lugar en este hermoso planeta: La importancia que tenemos cada uno de los seres humanos, hijos del Universo y de la luz.
También deseo invitarles a ver Entradas Antiguas, algunas no han perdido vigencia, como la que se llama: "Dios y otros versos", "Un cine para despertar", Aforismos ... y otros. Un gran abrazo, Raúl

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Una propuesta lúdico - literaria: Petrus, un lugar no tan inexistente Parte I

Se trata de encontrar al azar, en un diccionario por ejemplo, dos o más palabras con las que debes construir una historia. El texto que sigue es un ejercicio con las palabras POLDER e INDEHISCENTE.


Petrus, un lugar no tan inexistente (Parte I)

Cuando desembarcamos, la arenosa playa que se extendía realmente muy poco hacia el centro de la isla, terminaba abruptamente en una especie de muro, de unos 3 metros de alto. Este muro estaba construido de un material bastante sólido, pero era desconocido para nosotros. Tenía aspecto de ser piedra, pero se veía que había sido preparado con alguna sustancia parecida al cemento y mezclada con algún tipo de planta, pues pudimos observar la marca de una hoja, más bien, su imagen pues no era una huella, sino que se notaba su figura debajo de la superficie de la piedra. Caminamos siguiendo el uniforme muro para ver si había una puerta o una abertura que nos dejara pasar al otro lado, pero no encontramos nada parecido, de modo que uno de mis tripulantes ayudado por un marinero joven trepó hasta el borde y con algo de esfuerzo logró encaramarse en la cima, mientras nosotros permanecíamos atentos. El hombre estuvo varios segundos mirando al otro lado, quieto, tal vez paralizado, pero no dijo nada.
–¿Qué hay? ¿qué viste? –le grité. Se dio la vuelta tratando de contestar, pero sólo me miró y apuntó al otro lado.
Entretanto, varios hombres se dieron modos para subir y los que llegaban arriba ayudaban al resto.
Cuando todos estuvimos encima pudimos ver una extensa planicie con manchas de vegetación separadas por grandes charcos que no eran agua, precisamente, sino un material gris, viscoso, espeso, aunque reluciente. Creímos ver pequeños montículos que salían en algunos lugares de los charcos. Al fondo, a un par de kilómetros de allí, se podía ver una cúpula dorada que brillaba y destellaba con los rayos del intenso sol de la mañana.
Empezamos a avanzar lentamente, cuidando cada paso en ese incierto terreno. De pronto, en el borde del pequeño espacio en el que me movía vi que salía algo de esa agua densa, pantanosa, me acerqué con prudencia y pude comprobar que lo que emergía era el brazo de un hombre, cuya mano crispada agarraba fuertemente unas briznas largas y secas de… pasto?, no lo sé, pues tenían unas flores extrañas, con un color indefinido, entre gris azulado con bordes amarillentos: eran plantas desconocidas que habían crecido en los espacios de húmeda tierra por donde nos deslizábamos. Alguien lanzó un grito aterrador.
–Es un hombre –dijo–, un muerto.
–Allá, en el medio del charco, hay otro cuerpo –gritó otro.
–No se separen –ordené–. Aquí ha sucedido algo extraño y tenemos que averiguarlo.
Con una rama seca, uno de mis hombres empujó el cadáver y quedó atónito.
–¡Está duro como una piedra! –dijo.
Me aproximé para ver el cuerpo e hice lo mismo con la rama: ¡Era una piedra! Me acerqué para ver más de cerca y noté que el cadáver estaba envuelto en una fina capa de… piedra! Debajo podía verse su piel, sus vellos. Estaba semi desnudo, sólo llevaba un taparrabos.
–¡Todos en fila –ordené–, tú, marinero, irás por delante con mucho cuidado!
A medida que caminábamos, pudimos comprobar que los montículos que vimos en los charcos, eran cuerpos petrificados que flotaban en la espesa sustancia.
Al fin, después del medio día, llegamos a un puente del mismo material, que conducía a la entrada de la construcción de cúpula dorada. Entramos forzando la derruida puerta y nos encontramos en una sala parecida a un laboratorio. Sobre robustas mesas fijas en el piso habían mecheros, pipetas de cristal, tubos de ensayo, botellas con líquidos de diversos colores. En las paredes habían anaqueles con viejos y polvorientos libros y papeles enrollados.
Entré un una habitación contigua y allí encontré apiladas, amontonadas, una gran cantidad de aquellas extrañas flores. El olor era penetrante y nauseabundo. En otra habitación, igualmente abandonada, encontré víveres, es decir granos, frutas secas y semillas. Mientras tanto, uno de mis hombres dio con una escalerilla que conducía a la cúpula, subió muy cauto y cuando estuvo arriba gritó: “¡este lugar está lleno de objetos extraños!!”
Fui a ver. La escalera estaba construida con el mismo material del muro, aunque relucía al contacto con la luz. La cúpula era en realidad una especie de observatorio. Desde una abertura en forma de ojiva pude observar detrás de la construcción varios muros construidos con el extraño material, ahora derruidos.
Una larga mesa apoyada en un rincón estaba repleta de artefactos de todo tipo, tamaño y color. Alcé uno pequeño, a simple vista parecía un reloj. Pronto me di cuenta que se trataba de una brújula, aunque tenía más de una aguja. Seguí levantando objetos, unos grandes y otros pequeños, todos habían sido confeccionados con una exquisitez digna de una elevada cultura, además, eran instrumentos útiles para la navegación, la medición de las horas, el estudio de los astros.
En una alacena empotrada en la pared encontramos bellos tejidos, telas finísimas, con filigranas de colores cambiantes y con bordados maravillosos.
Revisé algunos libros, desplegué algunos rollos y me sorprendió ver que todos estaban manuscritos. Tenían figuras, dibujos, fórmulas. No pude descifrar los caracteres, aunque me pareció conocido aquel alfabeto. No era tinta corriente la que usaron para escribir. Al inclinar los papeles, los caracteres cambiaban de color, casi desaparecían, se tornaban azul brilloso, luego verde amarillo, igual que las flores.
Al fondo de la sala uno de mis hombres tiró de la tela que cubría un mueble.
–¡Es algo parecido a un espejo! –dijo.
Me aproximé y vi que la superficie era lisa, pero algo opaca, gris. Mi reflejo era perceptible, aunque borroso y no conservaba la distancia: estaba como detrás de la superficie. Levanté un manuscrito y lo puse frente al espejo, que de pronto reflejó claramente la escritura. Me acerqué un poco y pude leer lo que decía, pues el espejo me mostraba de modo correcto la imagen.
Lo que estaba escrito, que deduje era una pequeña parte de algo más completo y con seguridad más desconcertante, era lo que sigue:
“de modo que nuestros sabios hicieron pruebas, mezclando estas esencias. Es probable que la ciénaga contenga algunos elementos minerales o de otra índole, que contribuyen a la obtención de este magnífico producto…”

Me percaté de un pequeño símbolo hecho de puntos y rayas registrado en una esquina del papel, por lo que deduje que, si estaban en los demás rollos, sería una forma de numeración.
Comuniqué a mis hombres mi descubrimiento, poniendo énfasis en la importancia que podría tener para la ciencia y para la sociedad.
Después de organizarlos nos pusimos a revisar estante por estante la información contenida en los dispersos manuscritos, registrada por los seres que allí vivieron, con la finalidad de completar la información y buscando coherencia, tomando en cuenta los símbolos.
Comimos algo de la fruta seca y enseguida emprendimos la tarea de armar los manuscritos. Efectivamente, todos ellos tenían los signos en el borde, de modo que empezamos a ordenarlos siguiendo de alguna manera la cantidad de puntos y rayas.
Me senté frente al espejo y empecé a desplegar los rollos, mientras mis compañeros se daban a la tarea de buscar coherencia, apilar, juntar y luego entregármelos.
Al leerlos supe que, quien los había escrito, había hecho una relación de los acontecimientos, desde que decidieron quedarse en ese lugar, el casual descubrimiento de la sustancia que se convertía, al secarse, en piedra. La construcción del muro o dique de contención y, finalmente, la catástrofe causada por la invasión de plantas que crecieron devastando el espacio de tierra cultivable.
Decía uno de ellos:
“Cuando nos asentamos aquí, pudimos cultivar todo tipo de grano y cereal comestible en los espacios de tierra fértil donde crecían unas extrañas flores indehiscentes, que arrancamos y lanzamos a los grandes charcos de agua estancada y pantanosa. Pasaron algunas lunas y la marea subió desmesuradamente al punto que anegó nuestros terrenos cultivables y ya cultivados. Después de esto, nos dimos cuenta que las aguas del pantano cambiaron de color y se volvieron más densas. Nuestros sabios recogieron muestras y las almacenaron para determinar el por qué de la transformación. Pasaron varios días estudiando su composición y pudieron verificar que la sustancia podía moldearse a gusto. No obstante, incomprensiblemente, dejó estupefactos a nuestros mayores científicos tornándose sólida hasta petrificarse y convertirse en rocas durísimas, tanto que podían utilizarse para construir nuestra ciudad.
Nuestro soberano, al ser informado del hallazgo y enterado de los pormenores, ordenó construir con la piedra moldeable un dique en la playa con la finalidad de resguardar de las altas mareas nuestras tierras de cultivo, convirtiendo así el lugar en un pólder.”
Esto estaba escrito en varios papeles a los que pudimos dar continuidad. Faltaban varias hojas y nuevamente armamos un grupo correlativo, en el que pude leer:
“Una larga temporada cultivamos y cosechamos exquisitos productos de esta fértil, maravillosa tierra, hasta que un día, lunas antes de la marea alta, nuestros cultivos amanecieron totalmente secos, podridos y en su lugar habían crecido con toda su fuerza ingentes cantidades de las plantas con las flores gris azuladas, destruyendo nuestra cosecha, arrasando nuestros terrenos.
No pudimos detener el crecimiento de estas enigmáticas plantas. Algunos de nuestros agricultores, trataron de arrancarlas mientras brotaban insistentemente aquí, allá, y, en su desesperación, se sumergieron en los charcos, de donde ya no pudieron escapar.”
En cuanto leí estos manuscritos, en voz alta, mis hombres, en su mayoría supersticiosos e ignorantes, me dijeron: “Salgamos de aquí, capitán!”
Pidiéndoles calma y movido por la curiosidad, decidí leer en el extraño espejo otro manojo correlativo de los manuscritos que lograron juntar mis atemorizados hombres.
“(…) al darnos cuenta del poder que ejerce la salina agua de mar en el ciclo vital de estas flores, y al saber lo extremadamente difícil que es destruir la piedra obtenida de esta sustancia, después de una larga deliberación, nuestros sabios aconsejaron a nuestro soberano organizar el abandono, la partida de todos nosotros, el viaje, el escape hacia otro paraje donde construir nuestra ciudad.
Si alguien está leyendo esto, deberá tomar en cuenta nuestro consejo: aléjense de inmediato de esta impredecible tierra.”
Ordené a mis hombres mantener la calma, no tocar nada que no sean provisiones y, dadas las horas, tener paciencia, descansar esta noche, reponer fuerzas para abandonar la isla al amanecer.
Mientras mis hombres buscaban acomodo, cubiertos con las telas que encontramos, guardé en mi morral todos los objetos de navegación que creí necesarios para orientarnos y dejar al alba este extraño lugar.

Lobo del cambio. L. P. 2008
(Continuará...)

domingo, 2 de agosto de 2009

Padre nuestro que desconocido espera


















Padre nuestro que desconocido espera
La ciencia algún día definir
Mientras los humanos pierden la fe
Fundamento de tu divino poder
Déjanos encontrar la armonía
Entre tu energía y la nuestra
Purifica nuestro espíritu
Para cumplir la voluntad del Movimiento
De la quietud y de la expansión
Alimenta nuestras almas
Con buenas vibraciones
Déjanos caer en la tentación
De la Creación y el Arte
Mas líbranos de la mala onda
De los ciegos del Ego Falso
Del empeño por adocenarnos
De los esclavos de la carne
Y de la materia escudriñada en vano.
Amén.

Rawulf (Lobo del Cambio) Oct. 2008

viernes, 7 de noviembre de 2008

Un cine para despertar


La película The Matrix, de los hermanos Wachowski, llegó en un momento en que terminaba el S. XX y se vislumbraba un nuevo siglo en el que era necesaria una nueva propuesta cinematográfica en todos sus componentes. Matrix lo hizo, pero sobre todo, replanteó el tema de el ser humano inmerso en un sistema que le es casi inmanente pues, como dice Morfeo en la película, “la Matrix está en todas partes”, en el mismo aire que respiramos, en el hecho de pagar los impuestos, en el de tener una rutina, un trabajo, una forma y un horario; la alimentan y son alimentadas por ella las masas adormiladas y sin tiempo para despertar, conformes con la vida que les ha dado la Matrix, pues ésta crea necesidades y da, a la vez, la oportunidad de satisfacerlas, si no se salen de las reglas. Por otro lado, no todo ser humano está conforme con esa vida, con su vida, como nuestro héroe, que ha emprendido una búsqueda de algo que en el fondo es la búsqueda de “la verdad”. Esta verdad es en realidad un despertar de la conciencia, que sabe intuitivamente que hay algo más, que el ser humano es algo más que un ente de producción y reproducción.
La búsqueda emprendida por Neo –nombre clandestino del personaje (símbolo y metáfora de hombre Nuevo), que es llamado, formalmente, en la compañía en la que trabaja: Mr. Anderson[1]–, es una búsqueda emprendida con la propia tecnología que ha devenido en la creación y recreación del Sistema. Neo se vale de las computadoras, de las redes que interconectan al mundo aparente, la Matrix.[2]
En este punto hago las primeras relaciones con otra película, que fue mi favorita durante mucho tiempo (y lo es aún): Brazil, la película, de Terry Gilliam, que tuve oportunidad de ver el año 1985. En ella, el protagonista vive en un mundo tecnologizado y es sometido a una rutina creada por el sistema, estructurado y encarnado en el Estado, quien controla, tiene registrado y manipula a cada uno de los habitantes de ese futuro.
La película tiene una historia doble, que es la misma, pero que en la segunda es una parte que el sistema no ha podido reducir ni controlar, es la parte onírica de los hombres, del hombre, del personaje que sueña.[3] En su repetido sueño él es un héroe, con armadura metálica, con alas metálicas que mueve agitando los brazos y que le permiten desplazarse por el cielo, entre densos y oscurecidos nubarrones, donde se encuentra en una jaula que flota entre sedas y nubes la mujer que ama y desea liberar, la mujer, pues, de sus sueños. “Abajo”, en medio de inmensos bloques de cemento surgidos con violencia de la tierra, edificaciones frías, caminan grupos de seres encadenados que llevan una máscara que los convierte en entes con el mismo rostro. Es ahí donde está el Monstruo de rostro metálico, el Guardián del Sistema, el Custodio de las cadenas y también de la jaula, el horrible Guerrero Gigante que lleva armadura, casco y una gran lanza que atravesará a todo aquel que ose salirse de las reglas que ha instaurado el Sistema. Nuestro onírico héroe “baja” y con su pequeña espada (su estatura es tal que le llega no más arriba de la cintura al inmenso monstruo) se enfrenta arremetiendo, pero cada vez que está cerca de asestar un corte el monstruo desaparece para reaparecer en otro inesperado lugar, lo cual le da grandes ventajas para herir al héroe y tirarlo por el suelo. Es en ese momento cuando el monstruo, decidido a acabar con su inmensa lanza en el pecho del héroe, clava con fuerza. No obstante, con un instintivo movimiento, el héroe esquiva el golpe, la gran lanza penetra el cemento, el gigante intenta sacarla y no puede, mientras la pequeña espada del héroe hiere una de sus piernas. El monstruo desaparece dejando su arma clavada en el piso. El héroe, de un salto trepa a la parte alta de la lanza y con el peso de su cuerpo logra sacarla del piso. El Custodio vuelve a aparecer y arremete contra su oponente en el momento en que este clava la lanza en el centro de la armadura del Gigante. Es así como lo vence y libera de la jaula a la mujer que ama.
Creo que esta es la parte central de la propuesta, pues, si hacemos una lectura algo más profunda de la metáfora, entendemos que sólo puedes vencer al sistema con su propia arma.
Esta temática, si quiere llamarse así a una propuesta visionaria y hasta revolucionaria, podemos encontrarla planteada de diversas maneras en una buena cantidad de películas. Podríamos citar, tal vez como una de las primeras, Metrópolis, de Fritz Lang, película censurada en su época y que fue exhibida con gran cantidad de “recortes”, además de cerrarle muchas puertas en la naciente industria cinematográfica a este gran director. Otras, en las que no es necesario extenderse, las nombro a continuación, sin orden cronológico: THX, la primera película de George Lucas; The Truman Show, en la que Jim Carrey mezcla en su personaje un ser totalmente común y cotidiano, que emprende lo que podríamos llamar el despertar de la conciencia, la búsqueda de su libertad; Blade Runner, maravillosa película en la que cualquiera de nosotros podría identificarse con esos personajes llamados replicantes, película basada en el libro “Sueñan los androides con ovejas eléctricas?”; La Isla, que toca el mismísimo tema, pero utilizando una posibilidad de la ciencia actual: la clonación; incluso podría nombrar otras dos, pero que requieren un análisis y un por qué para estar aquí, y son: El piso 13 y Dark City.
En verdad (y aunque parezca contradictorio con lo que escribí más arriba), son pocas las películas (los escritores, guionistas, directores) que han llevado a la pantalla gigante visiones tan puntuales, en las que el protagonista es el ser humano, que no está conforme con el Sistema y emprende una búsqueda, intuitiva, onírica, ontológica, al fin, pero siempre o casi siempre subversiva, revolucionaria, liberadora, que lo llevará a estar dispuesto a entregar la vida por esa causa y, por el otro lado, a ser señalado (prontuariado, fichado, perseguido, acusado) como delincuente, criminal, terrorista.
La intención final de este breve artículo es una esperanza: que cualquier película de las citadas aquí, u otra que se haya pasado por alto, despierte en el espectador la búsqueda emprendida por sus protagonistas.



Rawulf – Lobo del Cambio
Raúl Romero AUAD

NOTAS:
[1] Nombre que dudo sea fruto del azar. Su pronunciación en inglés implica y significa “hijo de abajo”, o sea, nacido debajo de.
[2] Se puede añadir que en las redes globales, en las que busca Neo, hay otros que, como él, no están conformes, que han emprendido su propia búsqueda y que están horadando, creando huecos, infiltrando información, etc. para destruir la Matrix.
[3] En The Matrix, quien ayuda a Neo a salir de la Matrix, recalcando que sólo le ofrece la verdad, es Morfeo, nombre del dios mitológico del sueño.

viernes, 4 de julio de 2008

DIJERON…

Después de escuchar a Jorge Ortiz, gran actor boliviano, leer un poema –o algo parecido a ese abusado formato literario– en una radio local, entendí que “para ser maraco, en una sociedad cerrada como la nuestra, hay que tener los huevos bien puestos!! y… hay que ser bien machito.” (sic). (J. O.)

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“Fui actor, director, me gané el premio nacional de teatro y, ahora, dejo todo eso atrás. Me di cuenta que si no ejerzo el Arte en mi propia vida, en cada uno de mis actos, es mentira todo y yo, ¡soy un falso, no soy yo!” (Tupac)

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“Mis padres me indujeron a leer, lo hice y aun lo hago, es más, soy un poeta y un escritor; pero, ay de mi, no me enseñaron a pensar. Estoy viejo, he vivido lo más que pude, tengo ahora una memoria prodigiosa, conozco el nombre de todos los autores, sé conducirme por el camino de la buena literatura, devoro volúmenes magníficos y los cito (mi escudo está hecho de las letras de otros –y también de las palabras de otros: las atrapo en las charlas y son luego versos y aforismos–), a veces mi entorno aplaude la vastedad y el alcance de mi memoria. Otras, insoportablemente, ojos abiertos como las palabras mismas, tal vez seres que no leyeron tanto como yo pude, discurren sobre irresolutos temas que arrastra la humanidad y apuntan certeros al centro de su corazón (a la vez que del mío). Y el mío, herido desde siempre, sin asidero alguno, destila el miedo que provoca su luz sobre mi sombra. Mi literatura es un interminable lamento. Ciego al fin, sin medir nada (pues es lo único que tengo), pierdo lúcidos, transparentes amigos, trocándolos por seres que me alaban. Quiero decir, que me sostienen, que alargan mi caída a la boca de la muerte.” (J. B.)

––

“Yo, que soy la Jefa, para mantenerme en el cargo, me he vuelto cómplice de los desmanes, incumplimientos, vaguezas, mediocridades e inoperancias de mis subalternos!! ¡¡Dios me libre de una jefa como yo!!” (mi jefa)

jueves, 8 de mayo de 2008

LA SEÑAL


Cada nueva explicación del mundo nos aleja de éste y nos lo oscurece. Mis referencias no son las suyas. Hablo en el vacío. —A. Monterroso, la letra e.

Acomodarse al mundo no es mala señal
una necesidad nos empuja del vacío a la nada
de la nada al encuentro con el mundo,
meterse en el mundo es virtud
pero es un peligro.

Fuera del mundo éramos los dueños del mundo
para serlo nos habíamos quedado dentro de nosotros.

Se manifiesta el peligro
cuando ya dentro del mundo
nos miramos desde su centro
y nos vemos solos
afuera.

Son espejos los que retienen nuestra imagen
cuando estamos dentro del mundo
y nuestra mirada no puede penetrar mas allá de sí misma.

Mi imagen es el mundo.

Fuera del mundo sé que mi imagen no es el mundo.

Dentro del mundo mi imagen es el límite del mundo.

Fuera del mundo
mi imagen se confunde con el cosmos
y mi límite es el infinito.

Sólo así
comprendo el mundo.

Tengo ansiedad por conocer el mundo
y es el mundo
que me aleja de su conocimiento
a través de mi imagen.

Estoy más cerca del conocimiento del mundo
estando más cerca del cosmos
más cerca de mí.

Rawulf (Lobo del Cambio)

lunes, 18 de febrero de 2008

COMIC ESCRITOR


Es reconocible???